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Por JAIME CACERES
El colombiano Juan Pablo Montoya alcanzaba su mejor presentación en sus ocho visitas a la pista de cemento de media milla en el poblado de Bristol, Tennessee, en la pugna por el premio ‘Irwing Tools Night Race’, en la fecha 24 de la Copa Sprint.
El conductor del Chevrolet Impala #42 pasaba la línea final en el notable séptimo lugar, superando a la novena colocación registrada en el Bristol Motor Speedway, en la primavera de 2009.
Montoya arrancaba en ‘la media milla más veloz del mundo’ en la octava posición y siempre supo acomodarse en las posiciones de privilegio. No lideró tampoco ninguna vuelta en esta oportunidad, pero el Top5 fue su mejor figuración (4) y supo avanzar en medio del tráfico dentro del paquete de conductores del Top10.
Su equipo de asistentes mecánicos estuvo muy atento haciendo su labor y en términos generales se comportaron bien. Al igual que el jefe de tripulación Brian Pattie, quien estuvo acertado en sus llamados a la zona de asistencias.
En la pista del noroeste de Tennessee, el carro 42 estuvo casi siempre manejado de manera sobria, con excepción a cuando estuvo cerca del coche de Jeff Gordon (Chevrolet Impala #24).
Montoya tenía mejor auto que Gordon, pero en un episodio el suramericano llegó a rozar su carrocería con la del auto 24 cuando promediaba la competencia. Gordon prefirió dejar las cosas de esa manera.
Luego otro incidente, tal vez el que despertó la mayor cantidad de comentarios de los especialistas del canal ABC (con personal de ESPN son del mismo grupo económico), fue durante el incidente en la vuelta 263 (de 500) entre el cafetero y el entonces más dominante hombre en la carrera, el californiano Jimmie Johnson, quien debió trasladar su coche primero a los pits y después a los garajes, para reparar su Chevrolet Impala #48, que había impactado el muro como reacción al hecho.
Era la quinta activación de la carrera y Montoya avanzaba en la cuarta colación conduciendo muy pegado al muro exterior. El carro de Target tenía grandes arrestos para anticipársele a sus rivales, incluido a Johnson, que equivocadamente trataba de sellar la fuga del bogotano y no le daba espacio al auto 42 para continuar su ritmo. El coche 48 quedaba en el camino del auto de Montoya, viéndose sin mucha velocidad.
Inevitablemente el coche 48 terminaba embestido con fuertes consecuencias para el tetra-campeón que había liderado en 174 vueltas y pretendía hacer respetar su primera ‘pole position’ de su carrera personal en este corto trazado y además intentaba re editar su triunfo de marzo pasado, para clasificarse anticipadamente el Chase.
Como consecuencia, el auto de Montoya quedaba golpeado en su costado izquierdo, incluso era muy palpable la huella que le dejaba marcada la goma derecha delantera del carro del californiano sobre la pintura roja y blanca.
El caucho de las gomas delanteras del vehículo del corredor latino, quedaban haciendo contacto con las láminas de metal de su guardafango, causando fricción que despedía humo, lo que llegó a hacer temer que Montoya también debería dirigirse a los pits y con esto sacrificaría su buen trabajo y el esfuerzo de su equipo.
Sin embargo Montoya se mantuvo en pista defendiendo la cuarta posición, aunque minutos después era sobrepasado por su coequipero Jamie McMurray (Chevrolet Impala #1) que tenía su auto sin un rasguño.
El colombiano supo aguantar con un carro ligeramente golpeado y podía cruzar la meta detrás de Ryan Newman (Chevrolet Impala #39), que a último minuto tuvo la fortaleza para no renunciar a su sexto lugar.
A dos fechas de terminar la eliminatoria, en el camino al Chase, Montoya se mantiene en el puesto 19, con 2728 puntos. El puesto 12 sigue ocupado por segunda semana consecutiva por Clint Bowyer (Chevrolet Impala #33), con 2920 unidades, que son un hueco de 192 puntos, para las aspiraciones del cafetero para volver a clasificarse al Chase.
“Tuvimos un carro de Top5. Fue difícil mantener las posiciones en la pista con otros pilotos haciendo paradas muy cortas, especialmente al final de la carrera”, dijo Montoya de 34 años.
“Hacer sobre pasos aquí me resultaba muy complicado. Ahí fue donde fallamos al no tener el carro para ganar. Creo que con este coche a lo largo de la competencia, estábamos consiguiendo lo justo”, agregó.
“Corrimos todo el tiempo con un carro de Top 5 y finalizamos séptimos, es lo lamento”, añadió.
“La mejor parte de todo esto, fue que pudimos traer el
carro a la meta en una sóla pieza”, puntualizó el piloto de Ganassi.
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Por JAIME CACERES
El colombiano Juan Pablo Montoya (Chevrolet Impala #42), corrió “sobresalientemente bien” en su octava presentación en el Michigan International Speedway, MIS, obteniendo un séptimo lugar, que se constituye como su segunda mejor colocación después de su sexto puesto en 2009.
Montoya de 34 años, se ubicaba en la línea de partida en la quinta casilla y lograba pasar la línea de meta cediendo un par de posiciones, en medio de una intensa competencia.
Consistencia en pista y en la zona de pits
Para destacar el trabajo del piloto en la pista y labor desplegada por sus asistentes en la zona de asistencias. Se notan los progresos y mayor entendimiento.
Buena detenciones en los pits, con las buenas y atrevidas llamadas del jefe de mecánicos Brian Pattie, influyeron en la posición final. Las acertadas convocatorias de Pattie ayudaron a aliviar los problemas que por momentos hallaba Montoya con su auto, un tanto inestable en la primera parte de carrera, pero que evolucionaba con cada una de sus paradas.
En la vuelta 132 Montoya se dirigía a los pits bajo bandera verde, cambiando de estrategia pero esta decisión no le surtía ningún efecto, pues ingresaba en el Top 20, (puesto 18) y los punteros de carrera le emulaban casi de inmediato su estrategia y no se llegaron a ver grandes avances (puesto 17).
Con la tercera neutralización surgida en la vuelta 147, Montoya se mantenía en posición, mientras que los punteros iban a la zona de asistencias. Montoya quedaba reviviéndo su batalla.
En la vuelta 154 volvía a aparecer una bandera amarilla por el choque de Jeff Gordon (Chevrolet Impala #24) contra el muro, luego de ser desacomodado por Jeff Burton (Chevrolet Impala #31).
Montoya avanzaba octavo, pero fue a 37 del final (vuelta 163), cuando el suramericano lograba su mejor figuración en la carrera, la cuarta posición.
El líder de ese momento, Tony Stewart (Chevrolet Impala #14) decidía seguir en pista, junto con el finalmente ganador Kevin Harvick (Chevrolet Impala #29) cuando se izaba la quinta y última bandera amarilla. Era la vuelta 167 (33 del final), mostrada por escombros en la curva 2. Montoya iba por cuatro llantas, y gasolina, tratando de tener los recursos para rematar de buena manera la prueba.
Con la bandera verde a 26 vueltas de terminar (174), Montoya arrancaba desde el octavo puesto, mostrando velocidad y arrojo con su auto de Target.
Pasaron algunos instantes para que Montoya ascendiera en el grupo puntero regresando al Top 5, pero encontraba férrea oposición de Greg Biffle (Ford Fusion #16). En la vuelta 183, los autos 42 y 16 forcejeaban por la quinta posición, en un vistoso duelo de varios minutos que fuera seguido con detenimiento por las cámaras de ESPN.
Como recurso Biffle recurrió a trabajar en equipo con (su coequipero) Matt Kenseth (Ford Fusion #17) quien estaba cerca, con quien se juntó para hacer el ‘trencito’, intentando dejar atrás al suramericano, que como defensa optaba por conducir por la parte baja de la pista buscando contrarrestar el efecto de los coches Ford que le estaban amenazando, aunque estos al final en la meta, quedaban por delante de Montoya.
Ese séptimo lugar le daba al bogotano 146 puntos como recompensa por su esfuerzo en el MIS, los que suma a su acumulado anual, para ajustar 2582 unidades, que son 818 menos que el líder Kevin Harvick (Chevrolet Impala #29) y quedar a 173 puntos de la casilla 12, que ahora es ocupada por Clint Bowyer (Chevrolet Impala #33).
Viene el Bristol Motor Speedway, pequeña pista de media
milla en el estado de Tennesse, donde el colombiano acostumbra a ser gran
animador.
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Por SANTIAGO BARRERA
Transcurrieron tres años, y 45 días para que el colombiano Juan Pablo Montoya (Chevrolet Impala #42) volviera a posar en ‘Victory Lane’ y aunque esta vez también fuera en otro circuito, el Watkins Glen Internacional, del estado de Nueva York, igualmente le sirve para apaliar su mala suerte.
Fueron 113 turnos al volante los que tuvieron que pasar para que el suramericano volviera a imponerse en la Copa Sprint de NASCAR.
El 24 de junio de 2007 y el 8 de agosto son fechas memorables para el corredor de 34 años quien una vez más inscribe su nombre en los libros del deporte de los ‘stock cars’.
Montoya tomaba la partida en el premio Heluva Good! Sour Cream Dips at The Glen’, en el tercer lugar detrás de Carl Edwards (Ford Fusion #99) y de Jamie McMurray (Chevrolet Impala #1).
El ‘Demonio de Tasmania’, como se le conoce al australiano Marcos Ambrose (Toyota Camry #47), sería la piedra en el zapato para el corredor Latino en el circuito de 2,45 millas.
Fue ciertamente el único que se transformó en una amenaza real para la victoria del carro del Earnhardt Ganassi Racing with Félix Sabates, EGR.
El cafetero necesitó apenas de seis vueltas para asumir el comando de la prueba, a expensas de su coequipero, McMurray, quien no podía contener, a algo que se ya anunciaba sería, la ‘avalancha Montoya’.
En la vuelta 10 el carro de Target establecía una luz de ventaja de 3,4 segundos sobre el segundo lugar que era ocupado por el californiano AJ Allmendinger (Ford Fusion #43). Ocho vueltas más tarde Montoya imprimía 6,5 segundos al mismo Allmendinger, quien ya mostraba serios problemas para poder mantener alejado a Ambrose.
Primera parada en pits un tanto demorada
En la vuelta 22 el auto 42 se distanciaba hasta los 7,6 segundos del grupo persecutor. Con su primera detención bajo bandera verde en la vuelta 27, Montoya tenía una demorada detención de 16 segundos y al regresar a la pista, se intercalaba con el grupo, quedando en séptima posición.
En la vuelta 28 el bogotano volvía a asumir el control de la carrera y establecía 8,4 segundos de diferencia sobre Ambrose, pero ese margen se diluía en la vuelta 29, después de que se neutralizara la carrera por primera ocasión luego que el Chevrolet #07 PJ Johns, quedara varado en la chicana del ‘Bus Stop’ (chicana de la parada del autobús), por problemas con la bomba de la gasolina.
El reinicio se daba en la vuelta 30 con Montoya y Ambrose en la primera fila y Edwards despojaba del segundo lugar al coche 47.
Venía la recuperación del auto 47 y en la vuelta 34 Ambrose hacía el primer ataque al carro de Target, llegando a unirle su bómper, en el tramo de la curva 5.
El Chevrolet Impala era sustancialmente más veloz en las rectas que el Toyota Camry, que se veía frenando más tarde entrando a las curvas.
Ambrose asume el comando de la prueba
En la vuelta 39 Montoya lograba tomar un respiro al poder distanciarse 0,6 segundos del ‘Demonio de Tasmania’, pero una vuelta más tarde, Ambrose sobrepasa al 42 sin que Montoya perdiera los estribos.
Segundos después las autoridades en pista mostraban la bandera amarilla por segunda ocasión, tras dos accidentes surgidos por separado, más la varada del Toyota Camry #82 del californiano, Scott Speed que presentaba problemas de transmisión.
El reinició ocurrió en la vuelta 46 y al mostrarse la bandera verde, Montoya salta a retomar el primer lugar, con un agresivo sobrepaso haciendo una tercera línea, con un Ambrose que aparentemente se saltaba la salida y con un avasallante Kurt Busch (Dodge Charger #2).
El auto 47 se descolgaba hasta la cuarta colocación y el Chevy 42 se iba en solitario. Tres giros más tarde nuevamente estaba cerca Ambrose, que se aproxima a 2,7 segundos y comenzaba a aligerar la marcha.
En la vuelta 53 la diferencia iba en un segundo ‘flat’ y en la vuelta 56 sólo medio segundo apartaba al primero del segundo lugar.
Pattie hace un buen llamado a Montoya
Brian Pattie llama a Montoya para que haga su segunda detención en la vuelta 59. Fueron 14,6 segundos durante la asistencia, un buen tiempo instalando las cuatro gomas y abasteciendo de combustible.
El #47 había seguido a Montoya a la zona de abastecimiento y pasaba 15,4 segundos siendo atendido.
Montoya regresa a la pista en la cuarta posición con Mark Martin (Chevrolet Impala #5) liderando y Ambrose en quinto lugar, adherido como un ‘sticker’ al coche rojo de Target.
En la vuelta 62 se neutralizaba la carrera por tercera ocasión ante escombros aparecidos en la curva 7.
La carrera se restablece en la vuelta 63, pero una más tarde, vuelve a sacarse la bandera amarilla por un incidente entre Tony Stewart (Chevrolet Impala #14) y el ‘Profesor’ Boris Said (Toyota Camry #83) del equipo Red Bull, que era embestido mientras defendía su octava posición.
El cuarto reinicio surgía en la vuelta 69 (21 del final), y el auto de Montoya volvía a arrancar presuroso y se desprendía del coche de Ambrose y nuevamente el #2 entraba a atacar al 47 y lo entretiene mientas el 42 avanzaba raudo en el primer lugar.
En la vuelta 70 se vuelve a neutralizar la competencia por quinta y última ocasión, tras el choque del californiano Jimmie Johnson (Chevrolet Impala #48) que era desacomodado por Jeff Burton (Chevrolet Impala #31), mientras Denny Hamlin (Toyota Camry #11), chocaba con el 48 por física inercia y la baja visibilidad.
Ambrose es atacaqdo por Kurt Busch
El último reinicio vino en la vuelta 74 (16 de final), y se repitió una vez la salida con Montoya partiendo muy veloz por la parte interna, Busch (auto#2) atacando al #47.
Montoya lograba más comodidad para irse al frente con Busch, que con Ambrose, que era más incisivo.
Al momento de Ambrose recuperar el segundo lugar en la vuelta 76, el coche rojo del EGR, establecía una cómoda ventaja de 1,7 segundos.
En la vuelta 80 (10 del final), Montoya apretaba el ritmo y su ventaja iba en 2,6 segundos. Asombrosamente en la vuelta 82 la cifra ascendía a los 4,3 segundos. Se llegó a temer que una nueva bandera amarilla se pudiera volver exhibir, ante un incidente del Chevrolet #78 de Regan Smith, que le hacía romper la suspensión y a la vez del Toyota Camry #7 del californiano Robby Gordon, que sufría rotura de motor.
El cafetero nunca desestimaba a Ambrose
Ambos coches pudieron ingresar a la zona de pits y la carrera siguió sin problemas en la vuelta 84.
Montoya parecía no estar confiado y siguió exprimiendo toda la potencia de su auto para cruzar la meta con 4,7 segundos de diferencia sobre Ambrose.
“Hicimos lo que teníamos que hacer. Corrimos realmente de una manera inteligente. En las dos últimas semanas estábamos francamente frustrados todos los miembros del equipo, porque no pudimos concretar una victoria”, dijo el suramericano.
El cafetero lideró 74 de las 90 vueltas y Ambrose estuvo en ocho, más las cinco de McMurray. Mark Martin con dos, y Ryan Newman con una.
Este triunfo le permite al bogotano descontar un par de posiciones para alojarse en la casilla 19, con 2436 puntos, a 205 unidades del puesto 12 que es ocupado por Martin.
La siguiente cita para Montaya es el Michigan Internacional
Speedway, donde en 2009 Montoya terminaba en el puesto 19 después de haber
arrancado tercero.
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Por SANTIAGO BARRERA
El colombiano Juan Pablo Montoya (Chevrolet Impala #42) no podía emular este fin de semana, su logro personal del 3 de agosto de 2009, cuando corriendo de manera consistente conseguía un destacado segundo lugar.
El saldo en esta ocasión en la pista de dos millas y media del estado de Pensilvania, fue de un discreto puesto 16 en la línea de meta, después de haber arrancado segundo, de llegar a liderar la prueba por cinco vueltas, de haber sostenido un vibrante duelo con Jeff Gordon (Chevrolet Impala #24) defendiendo el primer lugar y especialmente de tener el chance de ganar la competencia, pero teniendo que dejar escapar nuevamente la victoria por una decisión errada en la zona de pits en el mismo epílogo de la jornada número 21 de la Copa Sprint de NASCAR.
Al comienzo continuamente en el Top5
En la primera parte de la carrera, mientras el grupo de pilotos avanzaba de manera relajada, el piloto cafetero se mostraba estable en el Top 5.
Pero comenzaba a perder posiciones dejando el Top 10 en la vuelta 130, cuando los corredores comenzaban a presionar por ir avanzando la carrera.
Perdiendo velocidad, en la vuelta 143, Montoya caía hasta el puesto 24 y el líder transitorio Denny Hamlin (Toyota Camry #11), estaba a punto de tomarle una vuelta, pero el bogotano apuró el ritmo y quedaba favorecido con la aparición de la tercera de cinco banderas amarillas, luego de que una pieza metálica desprendida del coche de Kyle Busch (Toyota Camry #18) en la curva 1, le daba un golpe de suerte al suramericano que quedaba de líder absoluto, mientras el paquete de auto iba a pasar por la zona de asistencias. Esto gracias a un reciente ingreso a la zona de asistencias, el coche 42 podía seguir en pista.
La bandera verde se mostraba en la vuelta 150 (a 50 del final), y Montoya teniendo la incómoda presencia de Jeff Gordon (Chevrolet Impala #24) casi emparejado en la doble fila, se comenzaba a vivir en ese momento uno de los más emocionantes duelos del campeonato, entre estos dos grandes exponentes del automovilismo.
El vistoso duelo que hacía subir las emociones a los comentaristas de ESPN, se extendió por otras cinco vueltas (155), hasta que Gordon pudo más que Montoya y se quedaba con la primera posición, pero el auto de Target le seguía muy de cerca.
Pasaban dos vueltas más hasta que se neutralizara la carrera por cuarta ocasión en la vuelta 157, a causa de un despiste en la curva 1 de Dale Earnhardt Jr (Chevrolet Impala #88). Se llegó a pensar de un nuevo golpe de suerte para el colombiano. Esta detención le favorecería a sus intereses en su propósito por retomar el primer lugar. Pero ni Montoya ni ninguno de los punteros de carrera optaba por ingresar a la zona de pits. Apenas algunos de los coleros se reportaban a la zona de asistencias.
Hubiera terminado siendo una acertada decisión para el coche #42, en especial porque habiéndose reiniciado la prueba en la vuelta 161 (a 39 del cierre), pasarían otra tres vueltas más, para que se volviera a neutralizar la carrera en la vuelta 164, y por quinta ocasión. De esa bandera amarilla se pasaba a la roja (165) dada la gravedad de los accidentes, de lo complicada de la limpieza de la pista y de una llovizna pasajera en un sector de la pista que resultaba inoportuna cando se trataba de recomenzar.
Una vez hechas las labores de limpieza por el personal de NASCAR, se volvía izar la bandera amarilla. Hasta ese momento Montoya seguía en el segundo lugar, pero faltaba lo peor.....un nuevo ingreso a los pits porque el coche 42 requería de asistencia.
Surgió de nuevo el dilema, al igual que en Indianapolis, si cambiar dos o cuatro llantas. Brian Pattie el jefe de la tripulación del coche 42 ordenaba nuevamente cambiar las cuatro llantas. Pero la lección volvió a ser dura con el colombiano, que protestaba por la radiocomunicación cuando estaba de regreso a la pista.
Montoya entraba de segundo a los pits con 33 vueltas por cumplirse (vuelta 167) y quedaba ocupando la casilla 14. Muy distante del triunfo, como de defender su segunda posición de 2009 y de sustentar su salida en el ‘Tricky Triangle’, desde la destacada primera fila.
Ahora viene este domingo la carrera de Watkins Glen, Nueva
York, y quizás sea este circuito el que le arroje la tan anhelada victoria
al conductor del Earnhardt Ganassi Racing with Félix Sabates, EGR.
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Por SANTIAGO BARRERA
Mientras los demás integrantes del equipo Earnhardt Ganassi Racing with Félix Sabates, festejaban a rabiar por la victoria de Jamie McMurray (Chevrolet Impala #1) tras la disputa del premio ‘Brickyard 400’, realizado en el Indianapolis Motor Speedway, IMS, Juan Pablo Montoya y sus asistentes mecánicos se rasgaban las vestiduras ante la nueva frustración que les genera volver a perder una competencia en el templo de la velocidad.
Si bien en 2009 todo se fue al traste por un exceso de velocidad en la zona de pits, esta vez el origen de la derrota sobrevino después de una mala decisión de su jefe de mecánicos Brian Pattie, para redondearse con un Montoya chocando su auto contra la barrera.
A pesar de las circunstancias Pattie ordenaba cambiar cuatro gomas en vez de dos, como si lo hiciera la mayoría de sus rivales en la vuelta 136 (de 160), y con esto se pasaba a perder el liderato, luego de estarse al frente durante 86 vueltas, y también dejaba postrado al auto 42 en medio del tráfico, sacrificándose el objetivo primordial: el ansiado triunfo. Han pasado 113 fechas desde la primera y única victoria de Montoya en la Copa Sprint y muchos pensaron que en Indianapolis se cortaría de tajo esa mala racha.
Regresando de ser abastecido en la séptima colocación a la altura de la vuelta 140, Montoya caía tres puestos más hasta el décimo lugar, unas cuatro vueltas más tarde (144). Ahí ya se veían remotas sus posibilidades de ganar la competencia. Las cosas se agravaban aún más, cuando el cafetero perdía el control de su auto y se iba contra la barrera en la vuelta 146 (a 14 del final).
Montoya chocaba a su acorazado contra el muro de contención, mientras salía de la curva 4 y su Chevrolet Impala 42 quedaba destruido del costado derecho, e iba a rebotar hacia la parte interna de la pista, hasta llegar a la boca de ingreso de la zona de pits, después de encontrase en su desbocado camino al auto de Dale Earnhardt Junior (Chevrolet Impala #88. El bogotano dirigía su auto directamente a los garajes.
“Es mi culpa, asumo la responsabilidad de todo esto. Debimos cambiar dos llantas y no cuatro, como erróneamente ordené”, se lamentaba Pattie, segundos después del nuevo abandono de Montoya. Estas declaraciones sirven de epitafio a la suerte del colombiano.
Montoya por su parte afirmaba “Tuvimos un día muy duro. Un buen carro sin duda y hubo un gran trabajo de los muchachos. Es bueno ver ganar al carro #1 de McMurray. Se cuanto significa este triunfo para Chip (Ganassi, co-propietario del equipo).
Siendo ubicado en la meta en el puesto 32, a 14 vueltas de distancia del vencedor, Montoya cae al puesto 22 de la tabla general, cuando se está a seis fecha para concluirse la fase eliminatoria que da paso al Chase.
“Un día muy especial para mi organización, pero mi corazón está con Juan (Pablo Montoya), quien también hizo un buen trabajo. No puedo estar más feliz de que la victoria se nos haya dado aquí en Indianapolis con McMurray”, declaró emocionado Chip Ganassi.
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Por SANTIAGO BARRERA
El colombiano Juan Pablo Montoya (Chevrolet Impala #42), pasaba la meta en el puesto 16 en el premio ‘LifeLock.com 400’ en el Chicagoland Speedway, del poblado de Joliet, Illinois, y con ese resultado seguía inamovible en el puesto 21 de la tabla general de la Copa Sprint, con siete carreras por cumplirse en el camino al Chase.
Montoya descuenta simplemente cuatro puntos frente al nuevo poseedor de la casilla 12, Clint Bowyer (Chevrolet Impala #33), que tras la visita a la pista de Illinois, suma 2286 unidades. Son 242 puntos frente a los 246 de déficit de la semana anterior (Daytona).
El corredor cafetero arrancaba la prueba de 267 vueltas a la pista de milla y media, en la décima posición y hasta llegaba a liderar transitoriamente la prueba en la vuelta 235 (a 32 del final), después de heredar la punta de 19 de sus predecesores, que ingresaban por asistencia a la zona de pits.
Hasta la vuelta 160 Montoya estaba ocupando posiciones del Top 10, pero problemas en su coche patrocinado por Target, le diezmaron su consistencia.
Antes de su fugaz liderato, el bogotano no podía ascender más allá del puesto 20 con un auto con problemas mecánicos. El piloto del Earnhardt Ganassi Racing with Félix Sabates, EGR, se había descolgado hasta la casilla 24 luego de hacer una interminable detención en la zona de pits, aquejado de problemas en su máquina roja. Montoya anticipaba por la radiocomunicación una excesiva vibración en su tren trasero.
Su liderato y una fugaz pasada por la zona de pits para abastecerse sólo de las dos llantas del costado derecho y combustible, le hacían regresar a la pista en el puesto 14, recortando seis valiosas casillas, aunque distanciándose del puntero David Reutimann (Toyota Camry #00) por 20 segundos.
El coche 42 no estuvo muy consistente en las últimas 30 vueltas y perdía en los tres últimos giros, un par de puestos con AJ Allmendinger (Ford Fusion #43), que se quedaba a la postre con el puesto 14 de Montoya y el veterano Mark Martin (Chevrolet Impala #5), que terminaba 15.
La siguiente fecha de la Copa Sprint será en Indianápolis,
con una semana de receso, el domingo 25 de julio en una pista en donde el
año pasado, el suramericano brillaba con su auto #42, siendo el que más
vueltas lideraba, aunque la victoria se le esfumaba, tras ser penalizado
por exceso de velocidad a su paso por la zona de pits.
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Por SANTIAGO BARRERA
La que prometía ser una gran jornada para el colombiano Juan Pablo Montoya (Chevrolet Impala #42), terminaba siendo nuevamente otra frustración para el piloto del Earnhardt Ganassi Racing with Félix Sabates, EGR.
El auto que condujo Montoya lo tenía todo para ser llevado a ‘Victory Lane’ (podio). Buena puesta a punto, con un motor vigoroso y resistente. La eficaz estrategia desplegada en pista por el corredor, quien prefería avanzar la mayor parte del tiempo por el sector interno de la pista, tras notar grandes dividendos, sumado al soporte de su jefe de mecánicos, Brian Pattie, que hacía lo propio convocando a unas acertadas detenciones, aunque algunas de estas terminaran aletargadas, se puede resaltar de la visita del auto 42 a la pista del norte del estado de Florida.
La actitud mental del bogotano fue consistente en términos generales. Todo estaba casi bien, pero la ‘Dama de la Suerte’, volvió a distanciársele al suramericano, en una carrera en la que todos los pilotos se empleaban a fondo, presionados por no poder impulsarse unos a otros, so pena de causar accidentes, dada la reducida eficacia del spoiler, que era contrarrestado por una placa restrictora mucho más ‘liberadora’.
El bogotano estuvo comandando la prueba pactada a 400 millas, por un total de 11 vueltas, y ocupaba gran parte de la misma, el Top10, lo que ilusionaba al cafetero y a sus aficionados, tras arrancar desde la casilla 22, después de cancelarse por lluvia la ronda de clasificaciones.
Terminaba Montoya en el puesto 27 en el Daytona International Speedway, tras abandonar a 12 vueltas del final al verse involucrado en un choque de 19 vehículos que quedaron atrapados en la curva 3, luego de choque lateral entre Kurt Busch (Dodge Charger #2) y Jeff Burton (Chevrolet Impala #31). Por ‘carambola’ terminaba participando el coequipero del mayor de los hermanos Busch, Sam Hornish Jr (Dodge Charger #77) y esa escaramuza ponía nerviosos a los pilotos que perseguían, quienes empezaron a frenar y por efecto de una reacción en cadena, terminaba impactándose casi una veintena de coches. Sólo 25 vehículos pudieron terminar la competencia. Montoya queda con un hueco de 243 puntos frente al puesto 12, que sigue ocupado por Carl Edwards (Ford Fusion #99), quien ajusta 2179 unidades.
“Vi en frente mío muchos carros chocando entre si. Traté
de moverme hacia la parte interna de la pista, pero alcancé a quedar atorado
por la parte derecha del bómper delantero (con Brad Keselowski, Dodge Charger
#12). No había por dónde escapar. Son gajes del oficio. Una vez más destaco
el trabajo de mi equipo Target Chevy, que ha sido increíble en toda la temporada.
Los muchachos han hecho una gran labor. Esto ha sido recurrente en nuestra
campaña 2010”, dijo el corredor de 34 años.
Al preguntársele acerca del incidente con Kyle Busch (Toyota Camry #18)
Montoya apenas dijo: “Tuvimos un gran auto. Este Target Chevy estuvo increíble.
Esas son cosas que suceden. Todo el año ha sido así, pero yo no estoy sorprendido”,
dijo lacónicamente.
Montoya y el menor de los hermanos Busch habían causado la cuarta, de nueve neutralizaciones en la vuelta 104 (de 166), luego de que Kyle liderando la carrera, había hecho un sobrepaso a su colega del carro 42, que regresaba a la pista, tras haber sido reabastecido bajo bandera verde.
‘Rowdy’ Busch no tenía la velocidad suficiente para colocarse adelante del coche del colombiano que terminaba por impactarlo mientras marchaba por la parte externa de la pista.
Viene la carrera de Chicagoland este sábado 10 de julio, también en horario nocturno.
En la prueba de 2009 Montoya terminaba décimo (11 de julio), arrancando desde el puesto 19.
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Por SANTIAGO BARRERA
El colombiano Juan Pablo Montoya era chocado en la vuelta 281 (de 301) por Reed Sorenson un excompañero de escuadra, quien sin pertenecer de momento a algún equipo de la Copa Sprint, tenía el encargo de conducir por esta y otras dos carreras, al Toyota Camry #83, que resultaba ser el coche victimario del auto Chevrolet Impala #42, en una pista donde el carro rojo arrancaba desde la ‘pole position’, pero que tenía que ser llevado en grúa a los garajes.
El incidente acaecido saliendo de la curva 4, dejaba por fuera de contienda al cafetero que marchaba en el Top 15, manejando un auto un tanto indomable, producto de varios choques en medio de la batalla de la fecha 17 de la liga premier de NASCAR.
Sorenson sin nada que pelear, no marchaba en la misma vuelta del grupo de punta y con su vuelta de retrazo no estaba llamado a ‘cazar peleas’ con ninguno de estos, incluido Montoya, pues no estaba defendiendo nada, más que cumplirle al equipo Red Bull que lo había contratado en días pasados de manera temporal.
En el comienzo de la prueba LENOX Industrial Tools 30l, el piloto del Earnhardt Ganassi Racing with Félix Sabates, había podido defender exitosamente su primera posición en la pista de una milla, durante las primeras 36 vueltas, hasta que la primera bandera amarilla llevaba al grupo de autos a la zona de pits, y el equipo del auto #42 optaba por cambiar las cuatro llantas.
Esto sucedía mientras Kasey Kahne hacía una parada más corta y tomaba las riendas con su entonces poderoso auto Ford Fusion #9, que removía del comando al bogotano, cambiando sólo las dos gomas, las de la parte derecha del auto.
A partir de ese momento Montoya renunciaba al primer lugar. Mientras se mantuvo en pista el latino, estuvo ocupando la segunda y tercera posición, o en el peor de los casos aparecía el Top10.
Hasta faltando 50 vueltas (vuelta 251), Montoya se mantenía entre los ocho primeros, luego de sucumbir tras algunos duelos con Jeff Gordon (Chevrolet Impala #24), quien pudo concluir la carrera en quinta posición y con el sorprendente AJ Almendinger (Ford Fusion #43), quien por su parte, concluía décimo.
Con Gordon hubo ‘cruce de carrocerías’ al igual que con Jeff Burton (Chevrolet Impala #31), quienes rozando a Montoya lo despojaban con cierta agresividad del Top 5.
Sin embargo lo que más lastimó al coche rojo #42, fue el incidente con el Chevrolet Impala #33 de Clint Bowyer. Montoya avanzaba en la octava colocación y en su tarea de defender su posición su auto salía mal librado en su paquete aerodinámico. El impacto con el coche de Bowyer había sido con la punta derecha y eso malograba una parte vital del auto, lo que lo llevaba a comenzar a rezagarse.
Con un auto venido a menos, Montoya trataba de mantenerse en el Top 15 hasta que fuera alcanzado por Sorenson del auto #83, quien definitivamente alarga la agonía del suramericano, que arrancaba ilusionado en New Hampshire con la idea de dejar el puesto 20 de la tabla general, para acercarse un poco más a los 12 primeros de la tabla.
Con el auto de Montoya quedando casi pegado al muro en la salida de la curva 4, y6 detenido en sentido contrario, el bogotano descendía de su acorazado y era conducido a la ambulancia, paras ser liberado minutos después.
“Me dijeron por la radiocomunicación que Reed Sorenson (#83) fue quien me había sacado de la carrera. Pero el que en realidad arruinó mi día fue el carro #24 (Jeff Gordon)”, exclamó el suramericano.
“Todo comenzaba mal con terribles detenciones en pits. Tuvimos malas paradas y eso lo hace a uno tener que arrancar un poquito más atrás de lo que estábamos acostumbrados a lo largo de la carrera. Quedamos postrados ante nuestros rivales. Ese fue un factor definitivo aquí, en donde nadie regaló nada a nadie”, declaró Montoya de 34 años.
La casilla 34 era el ‘merecimiento’ final para Montoya, en medio de una jornada muy dolorosa, que le hacía ceder otras dos posiciones en las estadísticas, para quedarse ahora con el puesto 22.
Sin embargo el corredor del #42 se mantiene en la burbuja camino al Chase, aspirando a quedarse con uno de los 12 cupos de ese ‘play off’, cuando restan nueva fechas por disputarse hasta el próximo 11 de septiembre en Richmond, capital de Virginia.
l83 puntos son los que separan ahora al colombiano del puesto 12, punto de corte del Chase, que de momento es ocupado por Carl Edwards (Ford Fusion #99).
Antes de partir la competencia Montoya tenía un déficit de 161 unidades, es decir, que en una pista que prometía saldos favorables, como el New Hampshire Motor Speedway, perdía 22 puntos más frente al referente (Edwards).
Son nueve carreras en las que está en juego la suerte para un poco más de una docena de corredores, quienes también quieren ir a disputar el título 2010 de la Copa Sprint.
Daytona y su trazado de dos millas y media es el siguiente paso para Montoya.
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Por SANTIAGO BARRERA
El conductor del Chevrolet Impala #42, Juan Pablo Montoya, podía rescatar en la parte final del premio Toyota Save Mart 350, de Sonoma, California, una valiosa décima colocación, tras partir en la posición 13 en el séptimo y último reinicio, lo que hacía vaticinar un descalabro mucho menor del suramericano, tras una jornada llena de choques y problemas.
Montoya arrancaba desde la casilla 14 y desde muy temprano se acomodaba entre los nueve mejores (vuelta 2), aunque bien avanzada la carrera terminaba apurado por finalizar en el mismo Top 10.
El piloto cafetero se topaba con algunos incidentes en el trazado de 1,99 milla, que no le favorecieron en lo absoluto en su interés de acercarse al Top 12, que determina a los aspirantes del Chase.
Uno de esos fue cuando a 44 vueltas por cumplir (giro 66) se le daba reinicio a la prueba por tercera ocasión y el bogotano que se encontraba en la octava posición detrás del sueco Mattias Ekstrom (Toyota Camry #83) y con la lenta reacción del europeo a la bandera verde, ocasionaba que el auto #42 le chocara quedando afectado el auto 42 en su extremo izquierdo, malográndose la aerodinámica y complicándose el manejo para Montoya, quien se esforzaba por defender su octava colocación. A la vez, el carro rojo de Target era impactado por detrás con baja intensidad por el Dodge Charger #2 de Kurt Busch.
Asimismo en la vuelta 84 (a 26 del final) ocurrió algo que resultara ser un desgaste innecesario para el bogotano mientras ocupaba posiciones secundarias, el haber reaccionado a las imprecisiones de manejo del actual novato de la Copa Sprint, Joe Logano (Toyota Camry #20), quien perdía el control de su auto, e iba a impactarle, para posteriormente entre si comenzaran a fajarse en un nutrido ‘duelo de carrocerías’, pero con saldo desfavorable para el juvenil corredor que quedaba fuera de la pista, mientras que el auto #42 tropezaba desde el puesto 28 hasta alojarse en el 33. Esto desconcentraba al piloto del Earnhardt Ganassi Racing with Félix Sabates, que intentaba regresar por todos los medios hasta los puestos de comando. Con este incidente se activaba la quinta bandera amarilla de la tarde.
La recuperación de Montoya se comenzaba a dar en la vuelta 86, una después de la bandera verde. Bastaba una sóla vuelta para que el carro #42 recuperara 11 posiciones de un sólo tajo.
Con el sexto y penúltimo restablecimiento de la competencia, Montoya ya perdiendo un puesto (23), emprendía la última parte de la carrera con 17 vueltas por celebrarse (vuelta 93).
A nueve vueltas del final (101) surgía la séptima y última bandera amarilla por un despiste de Brad Keselowski (Dodge Charger #12). Con el reinicio a cinco vueltas (105) Montoya ya figuraba en la casilla 13, habiendo hecho arriesgados sobrepasos con un auto muy maltratado.
Con una carrera muy disputada el suramericano podía rescatar otras tres posiciones para termina en el Top 10.
Es el octavo Top 10 de Montoya en las primeras 16 carreras del campeonato de la Copa Sprint, pero esto parece no ser suficiente, porque se mantiene anclado a la casilla 20 de las estadísticas generales. Viene la pista de New Hampshire, que le ha arrojado un segundo lugar en septiembre pasado durante la primera fecha del Chase.
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Por SANTIAGO BARRERA
La visita del colombiano Juan Pablo Montoya (Chevrolet Impala #42), al Michigan Internacional Speedway, MIS, prometía cosas alentadoras para los intereses del suramericano en su afán de descontar terreno para meterse entre los 12 primeros del Chase, pero al término de la prueba, la bolsa recibida era sólo del puesto 13, el que no ayudaba en nada para dejar de una vez por todas, el tan odioso puesto 20 de la tabla general de la Copa Sprint.
Ese resultado no reflejaba completamente el rendimiento de la tripulación #42 en la pista asfaltada de dos millas destinada para atender la fecha número 15. Restan 11 fechas para establecerse el paquete de los 12 del 'Play Off’ y el tiempo comienza a apremiar para los que se encuentran en la búrbuja.
La estrategia ejecutada por el suramericano en 2009, de conseguir Top 5, y Top 10 a como diera lugar, en la recta final camino al Chase le funcionaba perfectamente al corredor cafetero, pero en esta temporada las cosas no le han resultado de la misma manera por diferentes motivos y quizás ahora se vea precisado a revisar su estrategia, ante el limitado número de carreras que faltan, antes de la fecha 26 en Richmond, Virginia, del sábado 11 de septiembre, que será la prueba definitiva para conocer a la docena de gladiadores que podrán aspirar a la corona 2010 de la Copa Sprint.
El bogotano comenzaba la prueba de Michigan en la décima posición y en la segunda vuelta (de 200) ya ocupaba la séptima casilla. El Top 5 era frecuentemente ocupado por el conductor del Earnhardt Ganassi Racing with Félix Sabates, EGR.
La mejor figuración del colombiano en el premio ‘Heluva Good! Sour Cram Dips 400’, fue la segunda colocación. No pudo Montoya liderar la carrera, pero generalmente estuvo entre los mejores.
La asistencia en la zona de pits fue buena para el carro 42, que mantuvo posiciones al regresar a la pista, e incluso fue ayudado a descontar puestos perdidos a lo largo de la competencia.
Sin embargo el coche rojo comenzaba a aflojar desde la mitad de la competición cuando llegaba a descolgarse hasta la casilla 17 en la vuelta 121, quedando a 22 segundos de diferencia del entonces líder y a la postre, vencedor, Denny Hamlin (Toyota Camry #11), en una carrera con baja cantidad de neutralizaciones (4) que ocasionaba que los punteros administraran grandes diferencias y que las detenciones se hicieran generalmente bajo bandera verde. Un auto muy suelto era reportado constantemente por Montoya a su jefe de mecánicos Brian Pattie.
Con el avance de la carrera, el coche 42 encontraba grandes dificultades para ganar posiciones. En las detenciones se observaba que le ajustaban el chasis. Las ubicaciones del carro de Montoya después de la vuelta 150 hacia delante oscilaban entre las posiciones 17 y 14.
La cuarta y última neutralización se generaba por escombros vertidos en la recta posterior durante la vuelta 183 (17 del final) y con esto Hamlin veía perder los casi 10 segundos que le llevaba al segundo en cuestión (Kasey Kahne, Ford Fusion #9).
Ese paso por los pits ayudaba al colombiano a subir hasta el puesto 12, gracias a la ágil labor de sus asistentes mecánicos. A partir de ahí no hubo sustanciales cambios en las posiciones para concluir la carrera.
Viene el circuito de Sonoma, al norte del estado de California y quizás Montoya se vea precisado a ir por un triunfo, que si bien es más fácil ponerlo sobre el papel, pero de darse esto si le ayudaría sustancialmente a seguir alimentando sus aspiraciones de clasificarse al Chase.
El coequipero de Montoya, Jamie McMurray (Chevrolet Impala #1), quien arrancaba desde la primera fila, por su segundo mejor tiempo en la grilla de salida, poco a poco fue apagando su actuación y finalizaba en el puesto 24 y sigue también inamovible, en el puesto 18 de la general, que son dos escalafones antes que el colombiano.
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Por SANTIAGO BARRERA
Las dos millas y media del Pocono Raceway, en el estado de Pensilvania, le arrojaron a Juan Pablo Montoya una valiosa octava posición que tiene una doble connotación. Por un lado corresponde a su séptimo Top 10 de la campaña 2010, y por otro lado le imprime ese grado de confianza que necesitaba con urgencia el corredor cafetero y también su equipo ‘Earnhardt Ganassi Racing with Félix Sabates’, EGR, que venían con la moral baja, en especial tras los tropiezos de Dover, Delaware y de la pista de Concord, Carolina del Norte, el Charlotte Motor Speedway.
Si bien la octava colocación en el premio ‘Gillette Fusion ProGlide 500 presented by Target’, no le ayudó a Montoya a descontarle diferencia a sus oponentes y le mantiene inamovible en la vigésima colocación de la tabla de la Copa Sprint, si le va a ‘refrescar las ilusiones’ de clasificarse nuevamente al Chase.
Empezada la competencia comenzaban a aparecer los problemas en el auto
Durante la partida impulsada en el Pocono Raceway, Montoya estaba en la cuarta fila, por su séptimo puesto en las clasificaciones. Quejándose en la primera parte de las 200 vueltas (a la postre 204), el cafetero hacía referencia por la radio comunicación sobre la imperfección de su auto y tempranamente llegaba a ‘acariciar’ el muro de contención, sin tener, necesariamente que dañar el vehículo.
Sin embargo el Chevrolet Impala #42 pudo tener un mejor ajuste, algo que liberó de tensiones al conductor, quien tanto en el comienzo como en el final de la prueba número 14, se dedicó a defender posiciones dentro del Top 10.
Montoya batalló incesantemente por mantenerse en la vuelta del líder a partir de la vuelta 79, después de ser sorprendido con exceso de velocidad a su paso por la zona de pits.
Antes de cumplir su castigo dando un paseo lento por el callejón de asistencias y bajo bandera verde, el piloto del auto #42 marchaba en una notable novena posición y ‘pagando su error’, le hacía descolgarse hasta la casilla 18, en medio de un endiablado ritmo que traía el líder transitorio Clint Bowyer (Chevrolet Impala #33), quien alcanzaba a estar ‘pegado a los talones’ del coche rojo y blanco del equipo EGR.
Sin embargo, Montoya supo reaccionar y alejarse del peligro que le representaba el carro amarillo de Bowyer.
A 43 vueltas del final (157), en el tercer reinicio, Montoya tenía un viso de irse hundiendo en las posiciones, resbalando hasta el lugar 23. Segundos más tarde con la cuarta bandera amarilla volvía a ‘meterse’ en el Top 20, ocupando el puesto 19, y distanciándose a 9,2 segundos del líder transitorio Kyle Busch (Toyota Camry # 18).
Algunos de sus oponentes que le antecedían, optaban por ir en búsqueda de combustible con la cuarta neutralización, en instantes en que el bogotano caía hasta su peor posición en carrera, la número 28, pero con la decisión de sus rivales de irse a pits, el carro 42 ascendía al puesto 22, para que en la vuelta 175 volviera a la casilla 20, pero abastecido de combustible y llantas frescas.
Acertados llamados de Brian Pattie desde los pits
Resultaba acertada una decisión de no ingresar a la zona de pits durante la quinta neutralización a 34 giros del final (vuelta 166), como lo hiciera el grueso del grupo que iba por un ágil ‘Splash & Go’, y eso favorecía a Montoya que lo conducía escalar hasta la cuarta posición, solamente superado por un resucitado, Kurt Busch (Dodge Charger #2), por su coequipero Sam Hornish Jr (Dodge Charger #77), y Tony Stewart (Chevrolet Impala #14).
Esta determinación del piloto y de su jefe de mecánicos Brian Pattie, resultaba definitiva para que el coche 42 recobrara protagonismo en la carrera en que su patrocinador Target era el coauspiciador, aunque en medio de cierta impotencia de defenderse en Top 5.
Se necesitaban de cuatro vueltas más (170) para que se mostrara nuevamente la bandera verde y Montoya sacara ‘fuerzas’ para enfrascarse en un cerrado duelo con Busch, Hornish Jr y Tony Stewart, en el que hasta se pudo observar el inusual liderato transitorio del auto #77 (Hornish Jr.).
No faltaron las adversidades
Lo mejor de ese duelo surgió en la vuelta 172 cuando Montoya llegó a estar muy cerca de ‘tocar el cielo con sus propias manos’, consiguiendo la segunda posición ante el comando de Hornish Jr.
La intensidad del duelo se esfumó con la sexta bandera amarilla a causa de escombros en la curva tres, producidos por un golpe al muro del Toyota Camry #00 de David Reutimann, cuando Montoya perseguía a Hornish Jr.
Montoya partiendo por la parte interna de la pista perdió terreno en ese sexto reinicio con Stewart y Hamlin, quien venía presuroso, dotado con un auto muy veloz. Luego fue el menor de los hermanos Busch que le arrebataba la cuarta casilla.
El Top 5 parecía ser el destino final del carro 42, pero en la vuelta 185 Joey Logano (Toyota Camry #20), se quedaba con la quinta casilla, sin que el auto 42 se le viera alguna reacción.
Hamlin se apoderaba del primer puesto de la competencia a 12 vueltas del final (188) y el líder Kevin Harvick merodeaba a Montoya removiéndolo de la sexta casilla a nueve del cierre (191). En la 193, el cafetero caía hasta la octava posición con un atrazo de 7,3 segundos ante el puntero (Hamlin).
Con las escaramuzas de la última vuelta (200) que afectaba a varios coches de mitad del paquete, se ordenaba que la carrera terminara bajo bandera verde/blanca/ajedrezada, para que en las últimas tres vueltas (extras) Montoya defendiera con ‘uñas y dientes’ su octava colocación con un coche que lucía ‘agotado’, y en la misma posición que ganara en esta misma pista durante la prueba de primavera de 2009.
Montoya no ascendió posiciones esta semana, es cierto, pero si subió la moral y la motivación personal del piloto y de su equipo, que es lo que cuenta en estos momentos. Un golpe en Pocono habría sido devastador. Un ‘puntillazo’, que hubiera hundido en la desesperanza a la tripulación #42, en episodios vitales para los intereses de ganar un puesto en el Chase.
Qué esperar de Michigan? Es una pista donde Montoya y su equipo consiguiera durante la competencia de primavera 2009, un destacado sexto lugar habiendo partido desde la séptima posición. Entre tanto en la prueba de verano, Montoya hacía una buena clasificación, partiendo tercero, pero terminaba 19.
El complicado camino al Chase
En el camino al Chase restan 12 fechas cruciales. Montoya suma 1513 puntos, que son 550 menos que el líder Harvick (2063 unidades).
Frente al puesto 12, que es ocupado ahora por Clint Bowyer con 1686 puntos tras su noveno puesto, el déficit de Montoya ante el piloto del carro #33, es de 173 puntos.
Lo importante en este momento, más allá de cualquier diferencia que mantenga numéricamente el colombiano frente a la línea de corte hacia el ‘Play Off’ de la Copa Sprint, es el grado de motivación que ha ganado, tras su visita a las montañas de Pensilvania.
“Fue una carrera complicada para nuestro equipo. Yo tenía
una buena posición durante la salida, pero rápidamente nos percatamos en
pista de que había que trabajar sobre la marcha para mejorar el carro. Mis
mecánicos trabajaron toda la carrera y Brian (Pattie, su jefe de mecánicos),
hizo unas buenas llamadas a la zona de pits, que nos permitieron quedar
en el Top 10”, indicó Montoya de 34 años.
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Por SANTIAGO BARRERA
El Colombiano Juan Pablo Montoya (Chevrolet Impala # 42), arrancaba desde la casilla 20 en el Charlotte Motor Speedway, CMS, en la prueba Coca Cola 600 y se mostraba conduciendo sólidamente, mientras descontaba posiciones intentando desde muy temprano meterse entre los 10 primeros, en la carrera más extensa de la Copa Sprint.
En las primeras 7 vueltas de 400, escalaba cuatro posiciones y lucía muy consistente.
En la vuelta 50 reportaba por la radiocomunicación que su carro estaba muy suelto y que se ponía aún más inestable en la pista de una milla y media.
En la vuelta 61, el bogotano ocasionaba la primera bandera de precaución al perder el control de su auto en la curva dos y comenzaba a derrapar en dirección del muro interior, al que llegó a impactar, quedando afectada la parte frontal del auto rojo patrocinado por Target.
Tras el choque la primera impresión del corredor de 34 años, era la de solicitar cuatro gomas en la zona de pits, pero una vez estacionado en su cubículo, su jefe de mecánicos Brian Pattie, estimó necesario que el coche fuera trasladado a la zona de garajes, para reparar la nariz del auto, bajo la mirada de un oficial que observaba con atención las reparaciones hechas al carro #42.
Los asistentes mecánicos del Earnhardt Ganassi Racing with Félix Sabates, pudieron devolver el carro de Montoya a la pista en la vuelta 129, para quedarse el suramericano en el puesto 38.
A partir de ahí todo era de simple trámite para el colombiano. En la vuelta 306 Montoya abandonaba acosado de problemas con su coche. Con su nuevo tropiezo, vuelve a ubicarse en el puesto 20 de la tabla general de la Copa Sprint.
Cumplido el premio Coca Cola 600 ha transcurrido la mitad
de la fase eliminatoria de la Copa Sprint camino al Chase y al cafetero
le resta el otro 50%, para recuperarse, e intentar volver a clasificarse
al ‘Play Off’ de la categoría reina de NASCAR.
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Por SANTIAGO BARRERA
Un sinnúmero de obstáculos halló en su camino el colombiano Juan Pablo Montoya conduciendo su Chevrolet Impala #42 en la duodécima cita de la Copa Sprint en el ‘Dover International Speedway’, que lo llevó a finalizar en la casilla 35 en medio de un mar de problemas mecánicos.
Desde la misma ronda de clasificaciones, el auto rojo de Target no parecía sentirse muy a gusto de estar rodando en la pista de cemento de una milla, de la capital del estado de Delaware. Un puesto 28 en la parrilla de salida no tenía muy conforme al bogotano, que trabajaba intensamente con su equipo para la puesta a punto del carro, la que nunca fue la mejor. En la prueba del otoño de 2009 el suramericano terminaba en el destacado cuarto lugar, arrancando segundo desde la primera fila con el californiano Jimmie Johnson (Chevrolet Impala #48).
En las tres prácticas celebradas entre viernes y sábado, el cafetero hacía el puesto 23, 18 y octavo. Y se le notaba cierta mejoría al auto, pero Montoya arrancaba desde la mitad del grupo hacia atrás, en una carrera en la que ciertamente no abundaron las precauciones.
Apenas fueron cinco banderas amarillas las generadas en Dover este fin de semana y estas ocurrieron distantes unas de otras. En 2009 habían sido nueve las precauciones en la carrera del segundo semestre, mientras que en la carrera de primavera fueron 10.
En la mayor parte de las vueltas en las que Montoya estuvo en pista, generalmente situaba del puesto 20 hacia atrás. En la vuelta 147 avanzando en el puesto 24, fue sorprendido por el líder transitorio Jimmie Johnson, para tomarle una vuelta.
En el giro número 178, el coche #42 perdía agarre al cemento y derrapando por algunos unos instantes saliendo de la curva dos, se iba contra el auto #5 de Mark Martin (Chevrolet Impala), quien tenía la oportunidad de corregirle el rumbo a su auto, y a la vez rescataba la casilla 22 por la que estaba batallando el colombiano, y el coche de Montoya parecía no estar llamado ni siquiera a aproximarse al Top 20.
En la vuelta 221 el vehículo #42 vuelve a derrapar, esta vez en la curva cuatro, golpeándose contra la barrera, mientras el cafetero marchaba en la casilla 22, con dos vueltas por detrás del grupo líder.
Con la llegada en la vuelta 245 de la cuarta bandera amarilla de la jornada, ocasionada por un choque en la recta principal de Sam Hornish Jr. (Dodge Charger #77), generaba que el grupo puntero se dirigiera a la zona de abastecimientos. La carrera se reiniciaba en la vuelta 251.
Seis vueltas después de ser abastecido de gomas y gasolina, Montoya se mantenía reportando su inconformismo sobre las condiciones de su vehículo y era llamado nuevamente a los pits por su jefe de mecánicos, Brian Pattie. La orden era definitiva. El carro debía ser trasladado a los garajes para tratar de resolver problemas con la suspensión trasera. Hasta ese momento el auto #42 ya llevaba cuatro vueltas de retrazo.
Luego de efectuarse la reparación, Montoya pudo volver a la pista para hacer 22 vueltas, terminando su intervención en el puesto 35 con un total de 117 giros, sin poder realizar. De las 400 vueltas, el suramericano pudo girar por 283.
Sorprendentemente a los pocos minutos, apareció en los garajes acompañando a Montoya, su propio coequipero, Jamie McMurray, quien llevó su Chevrolet Impala #1, para que fuera asistido ante problemas de rotura de la suspensión trasera. Al parecer la fortuna no estuvo en Dover del lado del equipo Earnhardt Ganassi Racing with Félix Sabates, EGR. Montoya cede dos puestos en la tabla general de la Copa Sprint y ahora es 19.
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Por SANTIAGO BARRERA
El piloto colombiano Juan Pablo Montoya (Chevrolet Impala #42), por tercera semana consecutiva se mantuvo arrojando resultados positivos en su permanente intención de alcanzar nuevamente el Chase, cuando faltan 16 pruebas para conocer a los 12 que adquieran su boleto para ir a pelear la Copa Sprint 2009.
Falta mucho dirán, algunos, pero otros manifestarán que el tiempo apremia para satisfacer las aspiraciones del suramericano de clasificarse por segundo año consecutivo al ‘Play Off’ en la categoría reina de NASCAR.
Después de ver la adversidad en la primera parte del campeonato, llegaba su tercer lugar en Talladega, su sexto puesto de la semana pasada en Richmond y una destacada quinta colocación ante “La Dama de Negro”, son argumentos que ilusiona al corredor cafetero de 34 años.
Efectivamente ese quinto lugar alimenta la motivación, aunque dado lo apretado del campeonato, este Top 5, apenas le dio para ascender un puesto y quedarse con la casilla 17, antes de ir a Dover. Quedando distante por 54 puntos del puesto 12, que es la línea de corte del Chase, donde vuelve a aparecer Dale Earnhardt Jr. (Chevrolet Impala # 88), quien suma 1318 puntos, frente a los 1264 del colombiano.
Montoya tiene a su compañero del Earnhardt Ganassi Racing with Félix Sabates, EGR, Jamie McMurray (Chevrolet Impala #1) a un puesto por delante en la tabla de la Copa Sprint, y sólo los separa un margen de 15 puntos.
“Trabajamos realmente duro. Al comienzo el carro estuvo muy veloz y luego con el avance de la carrera, perdió velocidad. No fue fácil la verdad, terminar de quinto”, declaró la estrella latina de NASCAR.
“Rocé el muro en un par de ocasiones, pero en verdad, nada para lamentar. Francamente ahora estoy mucho más aliviado con este final de carrera”, subrayó Montoya.
Duelos que no alteraron el accionar latino
El coche patrocinado por Target tuvo varios duelos, e incidentes menores en la fecha 11 de la Copa Sprint.
Primero con el Toyota Camry #47 del australiano Marcos Ambrose, en la vuelta 22 (de 367), cuando él ‘demonio de Tasmania’, retiraba el pie del acelerador cuando se deslizaba en la curva tres y el coche de Montoya, que iba en el puesto 15, golpeaba el bómper trasero de este, sin consecuencias para ninguno de los dos corredores.
En la vuelta 175 saliendo de la curva 4 se tocaba con su antiguo coequipero Martin Truex Jr (Toyota Camry #56), lo que le causaba al suramericano caer desde el noveno hasta el puesto 12, y quedando con una abolladura en el costado lateral derecho, a la altura de ‘la puerta’ donde aparece impreso el #42, sin consecuencias para su paquete aerodinámico.
Asimismo, el carro del EGR tocaba el muro cuando el Ford Fusion #9 de Kasey Kahne le rozaba sin premeditación en la vuelta 205 (162 del final) y el auto del bogotano derrapaba para ir a rozar el muro, descendiendo desde el séptimo lugar, hasta el puesto 14.
Montoya ignora provocación de Kurt Busch
El duelo más intenso en esta competencia de Montoya fue contra el Dodge Charger #2 de Kurt Busch, quien agresivamente en la vuelta 301 (a 66 del cierre) dio golpes de carrocería al coche #42, y Montoya prefirió no ceder a la tentación de entrar en un conflicto de devastadoras consecuencias mirando las implicaciones del Chase y se mantuvo conciente de ir sólo por los puntos sin aceptar la invitación a la confrontación. Con eso el mayor de los hermanos Busch se quedaba con la séptima casilla de Montoya.
Buena asistencia desde la zona de pits
Los asistentes mecánicos de Montoya desplegaron un extraordinario trabajo en Darlington y cooperaron con el trabajo hecho en pista por su piloto.
Entre otras ocasiones, el carro 42 era regresado a pista en el quinto lugar tras el undécimo recomienzo surgido a 19 vueltas del final. Montoya había ingresado a la zona de asistencias en el puesto 10.
Pero el mejor avance se dio mucho antes de eso, fue tras el octavo reinicio, en la vuelta 224, cuando el bogotano se detenía en el puesto 13 y cambiando solamente dos neumáticos, era devuelto en la quinta colocación.
Prometiendo más en pruebas venideras
“Estoy contento con el resultado. Iré por más en las próximas carreras”, advirtió el cafetero quien en los próximos meses espera ser padre por tercera ocasión.
El carro #42 había logrado el viernes la octava mejor velocidad durante las prácticas con 172,233 mp/h (277,1 Km/h). El chassis empleado este fin de semana en Carolina del Sur, fue el mismo que se utilizó en la última fecha del campeonato 2009 en la pista Homestead-Miami.
Los balances de Darlington antes de ir al 'Monster Mile' en Dover, Delaware
Este quinto lugar es el mejor resultado del colombiano en Carolina del Sur. En 2009 arrancaba en el puesto 25 y concluía en el puesto 20. En 2008, partía 19 y finalizaba 23 y en 2007 iniciaba 41 y llegaba 23.
“Darlington es un buen lugar para correr a la suerte. La repavimentada que se le dio a esta pista (2009), efectivamente transformó las cosas un montón. Sin embargo, siempre ha sido y será muy complicada por el mismo diseño del trazado. Por ahora me voy a casa muy contento”, puntualizó Montoya.
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Por SANTIAGO BARRERA
Balance satisfactorio para el colombiano Juan Pablo Montoya y para su equipo de asistentes del Chevrolet Impala #42, en cabeza de su jefe de mecánicos, Brian Pattie.
Montoya llevaba a casa una destacada sexta colocación, después del tercer puesto obtenido una semana antes en Talladega. Sin duda un botín que lo mantiene muy motivado en seguir trabajando de manera consistente para alcanzar su gran objetivo, clasificarse al Chase 2010.
Al inicio de carrera, no le resultaba muy alentador al corredor suramericano partir desde la casilla 19, (décima fila) atendiendo la décima fecha del campeonato, con el premio ‘Crown Royal presents the Heath Calhoun 400’.
En la retina del propio Montoya, está que este pequeño trazado localizado en la capital del estado de Virginia, no es uno de los que le haya arrojado notables resultados en la línea de meta, pero de todos modos si es de los que le trae gratos recuerdos, pues aunque terminaba en posiciones secundarias, fue en esta pista de Richmond, en la que se clasificara por primera vez al Chase de la Copa Sprint, el 12 de septiembre de 2009.
Arrancada desde la mitad del grupo
Pero más allá de que en esta oportunidad partiera bajo circunstancias desventajosas, el corredor cafetero rápidamente debía tratar de recortar terreno.
El bogotano estuvo agresivo desde la misma salida en la competencia pactada a 400 vueltas a este escenario de 0.75 milla.
En las primeras nueve vueltas, Montoya ya descontaba cinco lugares para colocarse en el puesto 14.
Con la aparición de la primera bandera amarilla a la altura de la vuelta 44, tras un accidente del veterano Joe Nemecheck (Chevrolet Impala #87), el carro rojo de Target que ya marchaba en el Top 12, atendía el llamado de Pattie, luego de que se autorizara la apertura de la zona de asistencias.
Los asistentes de Montoya, hicieron velozmente su trabajo para devolver rápidamente a la pista al auto 42, que con esto ganaba tres posiciones, mientras dominaba la prueba con comodidad el hombre de la ‘pole position’, y finalmente ganador, Kyle Busch (Toyota Camry # 18).
El punto de partida para el consistente trabajo en pista del corredor cafetero, era saber que contaba en la zona de pits con el respaldo de un grupo de asistentes muy motivado. Montoya hizo lo suyo, condujo con mesura y muy agresivo a la vez, defendiendo a muerte sus posiciones y conduciendo un auto ‘capacitado’ para ir a darle alcance al grupo puntero, especialmente sin desprenderse de este, a la hora de las grandes definiciones.
El bogotano muy combativo con los rivales
El bogotano en esta oportunidad no lideró ninguna vuelta, pero estuvo muy combativo con varios de sus rivales, quienes se le mostraron muy combativos. Siempre con duelos limpios.
Entre otros con el campeón defensor, el californiano Jimmie Johnson (Chevrolet Impala # 48), peleando con éxito, una quinta colocación cuando promediaba la carrera.
Así como con el ganador de la prueba, el menor de los hermanos Busch, con quien se trenzaba en un duelo de sutilmente ‘golpear sus carrocerías’, hacia la parte final de la competencia, cuando Montoya defendía su cuarta colocación.
‘Rowdy’ Busch, debía de resignarse ante la fiereza del colombiano, que se mostraba irrenunciable en su trabajo.
También debía ‘mostrarle los dientes’ a Martin Truex Jr (Toyota Camry #56), cuando disputaban la sexta colocación en las últimas yardas camino a la meta, después de que el carro #42 cayera hasta la posición 12, a 11 vueltas (389) del final, tras la sexta y última rearrancada.
Pattie llamaba nuevamente a su piloto para cambiarle los cuatro neumáticos para terminar la carrera, pese a que lo había hecho nueve vueltas antes, durante la quinta bandera amarilla.
Otros dos pilotos que estaban en el Top 10, Denny Hamlin (Toyota Camry #11) y Clint Bowyer (Chevrolet Impala #33), emulaban al equipo de Montoya, entrando a pits a último minuto. Hamlin podía terminar en el puesto 11 y Bowyer le escoltaba.
Sin embargo, Montoya estaba bien calzado para ir a rematar la carrera recuperando seis posiciones cuando se mostraba la bandera a cuadros.
La siguiente cita en Carolina del Sur
Antes de ir a Carolina del Sur para atender la undécima fecha de la Copa Sprint, Montoya quedaba con la satisfacción de lograr el objetivo de sumar nuevos puntos, como su objetivo primordial, cuando restan 16 carreras para conocer a los 12 finalistas al Chase.
“Fue una muy buena jornada. Nuestro equipo Target-Chevy estuvo asombroso. Estuvimos metidos entre los cinco primeros la mayor parte de la carrera. Hicimos un extraordinario trabajo”, declaró aliviado Montoya de 34 años.
“Tuvimos un buen carro para pelear las posiciones de privilegio. Yo siempre decía que esta pista siempre era terrible para mi. Pero finalizar donde lo hicimos, es una cosa muy buena por aquello de los puntos en el campeonato. Tendremos que mantenernos en esa tarea de seguir sumando y de seguir siendo protagonistas”, agregó el piloto del Earnhardt Ganassi Racing with Félix Sabates.
“Estoy muy orgulloso de todos los integrantes de mi equipo”, puntualizó.
Montoya con su sexto lugar, asciende dos posiciones en la tabla de la Copa Sprint, para quedarse ahora en la casilla 18, a 104 puntos del puesto 12, punto de corte del Chase. Bowyer, quien terminara la prueba en el duodécimo lugar, es justamente quien ocupa ese punto de corte del Chase, con 1213 puntos, mientras que el colombiano acumula 1109 unidades.
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Por SANTIAGO BARRERA
En el súper óvalo de Talladega el colombiano Juan Pablo Montoya (Chevrolet Impala # 42) ha tenido resultados divididos, favorables y otros para olvidar.
La prueba de primavera de hace dos años (2008), le arrojaba al suramericano un sobresaliente segundo lugar y ahora con este tercer puesto percibe los dos mejores resultados en sus siete presentaciones.
Las demás han sido posiciones secundarias, que no le hacen en nada justicia, como en la pasada edición de la primavera 2009, cuando Montoya lograba la ‘pole position’ y un choque acaecido mientras estaba en el grupo de privilegio al final de la contienda, le obliga a renunciar a la victoria y a reportarse en posiciones secundarias.
Para el premio Aaron’s 499, el piloto cafetero partía desde la mitad del grupo, y en la casilla 24. Esto de ninguna manera le disminuía sus aspiraciones de descontar terreno en la tabla general. Por el contrario, esto le llevaba a planear su trabajo con algo más conservador, que ir apresuradamente a ‘meterse’ en el Top 10 como lo venía registrando en la mayoría de las primeras ocho competencias de la actual temporada.
Hasta que se promediara la carrera del domingo, el auto 42 se mantenía en posiciones de la mitad, hacia atrás y avanzaba dentro de grupos de ‘observación’, como el que conformara con el, a la postre, vencedor, Kevin Harvick (Chevrolet Impala #29) que encabezaba ese grupo en el puesto 32, con Jamie McMurray (Chevrolet Impala #1), Greg Biffle (Ford Fusion #16), David Stremme (Ford Fusion #26), y con Clint Bowyer (Chevrolet Impala # 33), pero este grupo se desintegró en la vuelta 65 en instantes en que bajo bandera verde, los coches punteros comenzaban a detenerse en la zona de pits.
A medida de que avanzaba la carrera, el corredor bogotano iba gradualmente ascendiendo posiciones hasta alcanzar el puesto 21, pero daba el gran salto en la vuelta 105 para ‘infiltrarse’ en el Top 10, cuando transcurría el cuarto recomenzar de la carrera planeada originalmente a 188 vueltas, pero que con ocho neutralizaciones debiera extenderse hasta la vuelta 200.
En el giro 109 el carro 42 figuraba séptimo y en el 111, se quedaba con la quinta colocación.
Se le vio muy activo a Montoya impulsando a sus rivales, especialmente a su compañero McMurray, quien en otro momento le diera el empujón, para que pudiera liderar la carrera en la vuelta 143.
“La carrera estuvo bien para nosotros. La suerte estuvo de nuestro lado. Necesitábamos un resultado como este. Era importante terminar bien”, declaró el colombiano de 34 años.
“Todo salió muy bien. Cada recomienzo era un poco diferente. Uno estaba en diferente ubicación en los reinicios. Siempre se estaba esperanzado en que se encontrara a alguien al que se pudiera empujar, o alguien quien lo empujara a uno”, precisó el corredor del Earnhardt Ganassi Racing with Félix Sabates, EGR.
“El uno de los reinicios, tuve a Jamie (McMurray) al frente, yo pensé que nos iban a salir bien las cosas trabajando juntos. Luego lo adelanté y estábamos en magníficas condiciones, pero por alguna razón eso resultaba suficiente”, indicó.
“Llegué a pensar en la última rearrancada que tenía serias opciones de ganar la carrera, cuando tuve detrás a (Denny) Hamlin, pero por alguna razón los dos apenas éramos moderadamente rápidos, frente a la velocidad que conseguían (Jamie) McMurray y (Kevin) Harvick, que se empujaban entre si”, manifestó el ex-astro de F1.
No obstante, Montoya aseguró estar complacido con su tercer lugar y de no tener ningún grado de frustración con el hecho de que no pudo capitalizar su consistencia en una victoria.
“De la manera como ha sido esta temporada, hoy (domingo) yo estaba realmente muy sorprendido de que no nos hubiéramos visto implicados en algún choque, para ser honestos. Al menos hemos tenido tres choques y de sólo cuatro carreras que hemos podido terminar, hemos obtenido un Top 10 y tres Top 5”, subrayó.
“Sin duda alguna, hemos tenido la oportunidad de brillar, sólo que hemos sido desafortunados en esta temporada y francamente nosotros necesitábamos terminar bien aquí para sumar algunos buenos puntos. Los dos autos Ganassi tuvieron destacadas actuaciones”, recalcó.
Vienen las comparaciones 2009 frente a 2010. Montoya considera que su estrategia en la Copa Sprint, es mantener las cosas en perspectiva, teniendo al Chase como el primer gran objetivo a cumplir.
“Ahora tenemos un carro mucho más veloz que con el que arrancábamos el año pasado. En ese entonces si nosotros conseguíamos un Top 10, era de puro milagro, a diferencia de ahora, que cada semana podemos batallar por estar en el Top 5. Definitivamente que nosotros podemos ganar muchos más puntos y mejorar sustancialmente en la tabla”, expresó Montoya.
“No pudimos tener una línea de escape a tres choques, algo completamente fuera del control de nuestras manos, pero esto es parte de las carreras. Eso es lo que hace interesante a NASCAR y esa es la razón del porqué los ‘fans’ vienen a las competencias. Para nosotros lo conseguido aquí en Talladega son grandes avances. Creo que el carro de McMurray y el mío están en condiciones de entrar al Chase. Solamente tenemos que proceder con inteligencia para conseguirlo”, puntualizó.
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Por SANTIAGO BARRERA
Un incidente ‘maquinado’ en la propia cabeza del grupo, por el piloto Tony Stewart (Chevrolet Impala # 14) y por su colega Jeff Gordon (Chevrolet Impala # 24), en el sexto reinicio del premio Samsung Mobil 500, ocasionaba un accidente en cadena en el Texas Motor Speedway, que involucraba a un total de nueve autos. Inevitablemente no de esos era el Chevrolet Impala # 42 de Juan Pablo Montoya, que para el momento del hecho avanzaba en la posición 13.
Esto se traducía para el colombiano en volver a ver arruinada una jornada en la que luchaba tenazmente por finalizar entre los mejores, posiblemente un Top 10, que lo hubiera ayudado a seguir en la sumatoria de puntos, pero los “duelos de egos” entre Stewart y Gordon, reactivaban la tragedia para el bogotano.
Con la bandera verde en alto por séptima ocasión (vuelta 317), Gordon arrancaba primero y Stewart lo hacía desde la tercera plaza. Al calor de la disputa, los dos pilotos mostrando soberbia rozaban sus carrocerías en varias ocasiones hasta enredarse en medio del pelotón y quedaban a la vera del camino llevándose en su recorrido a otros autos a la salida de la curva cuatro.
Los autos que les seguía a Gordon y Stewart, quedaban atrapados sin ningún sitio a dónde ir y carros como, el coche rojo del suramericano era visto tratando de salir de esa gigantesca trampa. Esquivando la escena, invadía como único recurso la zona verde de la primera curva antes de la recta principal de la pista de milla y media.
Sin embargo el vehículo #42 quedaba pisando un terreno pantanoso, dadas las lluvias de los últimos días, que causaban el descontrol al auto patrocinado por Target, el que por pura inercia iba a regresar al asfalto en la recta principal. Pero en el descontrol el coche atravesaba la pista y se dirigía directamente al muro para chocar de frente, quedando Montoya con el saldo de otra carrera arruinada, y con un abandono más en sus estadísticas personales que le hacen descender tres puestos en la tabla de la Copa Sprint hasta la casilla 24.
Lo anterior no hacía justicia con rendimiento mostrado por Montoya desde el inicio de la prueba. El cafetero arrancaba la octava fecha en la mitad del grupo, en el puesto 21 y requirió de 69 vueltas para ingresar al Top 10.
Montoya también pudo comandar brevemente la competencia en dos oportunidades. Ambas ocasiones (vuelta 167 y 217), cuando optaba por extender su permanencia en pista, tras ser llamado por su jefe de mecánicos, Brian Pattie y sucedía en el puesto de comando a Gordon, que era el más dominante, ganando por ello el corredor latino, cinco puntos como bonificación, lo que en su momento ilusionaba a Montoya con cumplir el recorrido de las 334 vueltas en un puesto destacado.
Montoya tuvo otro revés en la vuelta 232 por problemas con sus llantas, cuando golpeaba el muro de contención entrando a la curva dos, quedando ligeramente golpeado el coche 42 y arañada la pintura del costado derecho, siendo este un contacto menor. Montoya pedía por la radio comunicación cambio de las dos gomas derechas durante su ingreso a pits, en medio de la quinta bandera amarilla que era activada por el suramericano la cual fue aprovechada por el grupo puntero haciendo una nueva parada. Montoya regresaba a pista en la casilla 18, tras ser atendido quedándole un auto algo suelto, pero manejable.
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Por ROSA TORRES
El resultado entre los cinco primeros corrige el camino del No. 42 en su búsqueda del Chase por la Copa Sprint de NASCAR de 2010.
El sábado por la noche bajo las luces en el desierto en el Phoenix International Raceway, Juan Pablo Montoya y el equipo No. 42 demostraron que pueden ser una potencia a considerar este año, al ganar un resultado entre los cinco primeros y premios posteriores a la carrera para el piloto y el jefe de equipo.
Montoya, quien arrancó séptimo en la SUBWAY Fresh Fit 600 del sábado por la noche, terminó la velada con un resultado en quinto lugar y el Premio "Mobil 1 Command Performance Piloto de la Carrera" que se otorga al equipo que tenga el mejor resultado y que porte la calcomanía de Mobil 1. El jefe de equipo veterano, Brian Pattie, obtuvo su segundo Premio "DIRECTV Jefe de Equipo de la Carrera" de esta campaña. Este premio se le otorga al jefe de quipo que demuestre el mejor esfuerzo en calificación y carrera según lo determine el promedio del resultado en calificación y en carrera.
Los premios son parte del Programa de Premios en Efectivo y Calcomanías de NASCAR, que también se conoce como el programa de contingencias, que da a los equipos premios en efectivo así como premios semanales con base en la actuación en varias categorías.
La campaña 2010 de NASCAR es el octavo año consecutivo en el que Mobil 1 es el aceite oficial de NASCAR. DIRECTV, Inc. es el proveedor de servicios de televisión por satélite de NASCAR desde 2005.
Montoya lideró la carrera a 375 vueltas cuatro veces por un total de 104 vueltas y registró un rating por piloto de 128.8 en el óvalo de 1.6 Km. (1 milla), en donde la puesta a punto del auto y la posición en la pista marcan la diferencia. La actuación sólida en Phoenix dio un giro total al equipo No. 42 Target que el sábado por la noche mostró signos de recuperar la forma consistente que los llevó a la Caza por la Copa Sprint de NASCAR del año pasado.
"Somos fácilmente un equipo para estar entre los cinco primeros", comentó Montoya, quien lideró vueltas en cinco de las siete carreras de esta temporada. "Estamos entre los cinco primeros cada semana. Ahí estamos [y] siempre somos uno de los autos más rápidos en la práctica, en la calificación, incluso a ritmo de carrera".
Fue el segundo resultado entre los cinco primeros de la temporada para Montoya, quien subió cuatro puestos al 21°. Al llegar a la Samsung Mobile 500 de este fin de semana en el Texas Motor Speedway, el equipo No. 42 está a sólo 132 puntos de la posición 12 con 19 carreras restantes antes que empiece la Caza.
Los ganadores oficiales de los premios especiales del Programa de Premios en Efectivo y Calcomanías de NASCAR de esta semana son:
* PREMIO DIRECTV JEFE DE EQUIPO DE LA CARRERA: Brian Pattie
(jefe de equipo de Juan Pablo Montoya)
* PREMIO GOODYEAR GATORBACK VUELTA MÁS RÁPIDA: AJ Allmendinger (208.923
Km/h - 129.819 mph, vuelta 3)
* PREMIO MAHLE CLEVITE CONSTRUCTOR DE MOTORES: Jimmie Johnson
* PREMIO MOBIL 1 "COMMAND PERFORMANCE PILOTO DE LA CARRERA": Juan
Pablo Montoya
* PREMIO MOOG CHASSIS PARTS SOLUCIONADOR DE PROBLEMAS DE LA CARRERA: Shane
Wilson (jefe de equipo de Clint Bowyer)
* PREMIO O'REILLY AUTO PARTS MEJORA DE POSICIÓN: Matt Kenseth (21 lugares)
* PREMIO RAYBESTOS NOVATO DE LA CARRERA: Kevin Conway
* PREMIO SUNOCO DIAMOND PERFORMANCE: Ryan Newman
* PREMIO TISSOT "PRECISIÓN EN EL CARRIL DE PITS": Matt Kenseth
(289.915 segundos)
* PREMIO WIX FILTERS LÍDER DE VUELTAS: Kyle Busch (113 vueltas)
Sobre el Programa de Premios en Efectivo y Calcomanías de NASCAR
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El Programa de Premios y Calcomanías de NASCAR, comúnmente conocido como el programa de contingencias, es administrado por NASCAR Automotive Group. El programa busca construir relaciones sólidas con marcas de alta calidad y rendimiento que son líderes en sus categorías respectivas y premian con dinero en efectivo a equipos de NASCAR por medio de publicaciones después de cada carrera y a fin de año. Los competidores se vuelven elegibles para los premios en efectivo al portar calcomanías de los socios en la defensa delantera de sus vehículos de carreras y, en algunas instancias, el uso de un producto del patrocinador. Los patrocinadores de contingencia de las series nacionales contribuirán con más de $8.8 millones de dólares a los equipos de la Copa Sprint de NASCAR, la Serie Nationwide de NASCAR y de la Serie Camping World Truck de NASCAR en 2010.
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Por SANTIAGO BARRERA
El corredor del equipo Earnhardt Ganassi Racing with Félix Sabates, hizo un borrón en su pizarra y volvió a sumar todas sus opciones de volver a estar entre los mejores de la Copa Sprint de NASCAR.
Arrancando desde la séptima casilla, el bogotano mostrando que portaba un buen vehículo y una voluntad de ‘piedra’, necesitó de las primeras 38 vueltas (de 378) para demostrar el poderío de su auto rojo marcado con el número 42, poniéndose al frente del grupo de pilotos.
Montoya impuso su dominio durante un total de 104 vueltas en la pista de una milla y siempre fue un sólido aspirante al triunfo en el premio Subway Fresh Fit 600, aún en condiciones técnicas adversas.
Su coche brilló a la par con el sol en el firmamento, pero a medida que caía la tarde sabatina, descendían las temperaturas en el desierto de Arizona, y el poder del Chevrolet Impala # 42, iba también ‘enfriándose’ gradualmente. No obstante el suramericano encontraba la fórmula para mantener el coche ubicado dentro del Top 5, en medio de las limitaciones del motor que eran progresivas con las sombras de la oscuridad.
Hubo un pasaje en el que Montoya defendiendo la segunda posición con el líder del campeonato, el californiano, Jimmie Johnson (Chevrolet Impala # 48), quizá tempranamente se trenzó en un ‘forcejeo de carrocerías’ con el coche 48, cuando promediaba la carrera, pero eso demostraba que el expiloto de F1, era consistente y que se mantenía firme en su empeño de ir por la victoria de la séptima fecha de la Copa Sprint.
En ese episodio ninguno de los dos carros, ni los ‘egos’
del campeón defensor, ni del colombiano quedaban dañados y seguían concentrados
en la contienda.
Con el descenso de las temperaturas del desierto, y la consecuente reducción
de la eficacia del bólido 42, también sobrevino con el avance de la competencia,
una merma en la agilidad de sus mecánicos en la zona pits, pero estos generalmente
realizaron un buen trabajo.
Montoya tenía la ansiedad de redondear el gran trabajo hecho preliminarmente durante prácticas y clasificaciones y con celeridad pudo traducirlo durante la competencia oficial que se extendió por casi cuatro horas (3h, 50min, 8 seg.) finalizando en una quinta casilla, lo que le permite escalar cuatro peldaños en la tabla general para llegar a la prueba de Texas en el puesto 21.
Montoya fue el tercer piloto que más vueltas lideró (104), frente a las 113 de Johnson, empatado con Kyle Busch (Toyota Camry # 18). Johnson terminaba su actuación con un tercer lugar y Busch en el octavo.
“Tuvimos un carro muy bueno. Estuvimos más rápidos cuando los rayos del sol eran más intensos. Aunque en promedio mantuvimos la quinta colocación, e incluso el promedio pudo ser la tercera, o la segunda posición. Lo que tuvimos a nuestro favor al comienzo, lo perdimos después en el final”, subrayó el cafetero de 34 años.
Con la novena y última neutralización, en la zona de pits, Montoya cambiaba sus cuatro neumáticos, al igual que el entonces líder de carrera, (Busch) y también emuló la situación Jimmie Johnson. Los demás rivales fueron por sólo dos llantas. El balance fue especialmente devastador para el menor del clan Busch, que entregó con esa decisión, la opción de repetir una victoria, tras la lograda en la víspera en la segunda división de NASCAR, la Serie Nationwide.
“Cuando la carrera se define con bandera verde, blanca, y la de cuadros (3 vueltas para determinar al ganador), a partir de ahí todo es cuestión de suerte y cosa de tiempo. Usted puede cambiar dos llantas y luego finalizar 15, así son las cosas. Pensábamos que hacíamos lo correcto y aún habiendo cambiado las cuatro gomas, pudimos mantenernos en el Top 5”, indicó.
“Estoy satisfecho con el resultado. Necesitábamos de cosas como estas. Todos saben que estamos en condiciones de hacerlo continuamente. Si podemos lograr en las dos carreras que se avecinan, otro par de Top 5, eso nos puede colocar en buena forma de cara al Chase”, puntualizó.
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Por SANTIAGO BARRERA
Sigue sin poder reivindicarse Juan Pablo Montoya (Chevrolet Impala # 42) ni consigo mismo, ni con su afición, luego de experimentar un nuevo episodio adverso en una nueva jornada de su campaña 2010, esta vez, durante la sexta fecha de la Copa Sprint.
Habiendo largado desde el puesto 22, después de que se cancelaran las clasificaciones por lluvia, el suramericano partía desde la mitad de la grilla cuando se había adaptado rápidamente al nuevo Spoiler.
Habiendo sido muy veloz durante las tres prácticas realizadas entre viernes y sábado, Montoya tenía de nuevo este lunes un buen coche para enfrentar las 508 vueltas que a la postre se cumplieron en el corto trazado del estado de Virginia. Agilmente iba descontando posiciones ejecutando destacados y vistosos sobrepasos, hasta alcanzar la vuelta 126, cuando obtenía como recompensa la undécima colocación (11), y peleando por entrar al Top 10, el cual en ese momento mantenía su coequipero del Earnhardt Ganassi Racing with Félix Sabates, EGR, Jamie McMurray (Chevrolet Impala # 1).
Saliendo de la curva tres hacia la número cuatro, en el tramo que no es asfaltado, sino ‘reparchado’ con cemento, su goma delantera derecha explotaba producto del sobrecalentamiento del rin, aparentemente a causa del intenso uso de los frenos que exige esta pista, que hace que el caucho se vaya descomponiendo dadas las altas temperaturas que toman las ruedas de hasta mil grados Fahrenheit. En el descontrol el auto iba a impactarse contra el muro, haciendo que el auto rojo de Target, sufriera serias roturas en su suspensión delantera.
Ante el reporte por la radiocomunicación, Montoya estimaba que habría alguna pieza rota en su vehículo, y su jefe de mecánicos Brian Pattie, le pedía dirigirse hacia los garajes para atender el percance, lo que generaba el retrazó de 99 vueltas al auto #42.
Un nuevo estallido de la misma llanta delantera derecha saliendo a la curva 4, surgió a la altura de la vuelta 287, y obligaba al bogotano a irse esta vez y sin ninguna abolladura a la zona de pits buscando nuevas gomas, y perdiendo con esto cuatro vueltas más ante los punteros. En ambas circunstancias adversas del auto #42, nunca se llegó a neutralizar la carrera, y esas paradas fueron bajo bandera verde, fundamentalmente porque coincidencialmente ambos incidentes ocurrieron en la curva 4, muy cerca del área de ingreso a la zona de pits, de esta pista de 0,526 milla (846 metros).
Montoya en la conclusión de la prueba quedaba con un déficit de 108 vueltas frente al ganador, y en la posición 36.
El bogotano tropieza nuevamente y pasa de la casilla 22 a la 25, y si bien hay bastante preocupación por parte del piloto y de su equipo, aún restan 20 carreras hasta el mes de septiembre, fecha cuando se irán definiendo las posiciones del Chase.
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Por FERNANDO GONZALEZ
El colombiano Juan Pablo Montoya (Chevrolet Impala # 42), pese a realizar una buena ronda de clasificaciones en el premio Food City 500 de Bristol, Tennesee, en donde salía desde la sexta plaza, tuvo una jornada de ilusiones y frustraciones.
De ilusiones porque en dos oportunidades comandó en la pista de media milla y la parte desafortunada, al activarse la octava neutralización, que vino consigo mientras el suramericano luchaba por regresar al Top 10 y no tenía manera de escaparse de un accidente masivo generado a la cabeza del grupo en la vuelta 342, a 158 del final.
Greg Biffle (Ford Fusion # 16) defendía su posición de Mark Martin (Chevrolet Impala # 5), quien con su vistoso auto verd e, lucía muy veloz por la parte externa de la pista de 0,533 milla, pero el coche #16 ‘llevaba hasta las cuerdas’ al del veterano piloto de 51 años, que impactaba al muro con violencia, para rebotar y quedarse atravesado en el camino de los coches que perseguían presurosos.
El coche de Montoya no tenía espacio para dónde maniobrar en la curva 4, que fue la escena del accidente, e inevitablemente iba a chocar frontalmente (por el costado derecho) con el Toyota Camry # 47 del australiano Marcos Ambrose, quien ya se había estrellado segundos antes contra el vehículo de Martin. Un total de 13 coches quedaban involucrados en el hecho.
Con este accidente colectivo el corredor cafetero llegaba hasta la zona de pits, con la nariz y el guarda-fango destruidos y a su regreso a la contienda, quedaba en el puesto 22 y con un coche semi-destruido.
Montoya llegó a la meta en el puesto 26 con dos vueltas perdidas frente al ganador Jimmie Johnson (Chevrolet Impala # 48) y esto le desencadena al conductor del carro 42, que decaiga un puesto más en la tabla general, para ubicarse, tras las cinco primeras carreras de la Copa Sprint, en la casilla 22.
El premio de consolación de Montoya fue haber estado al
frente de la prueba Food City 500 por u trayecto de 30 vueltas. Inicialmente
desde la vuelta 178, hasta la 197 cuando lo rebasaba Biffle. La segunda
ocasión, fue tras una rápida acción de sus mecánicos en la zona de pits
en la vuelta 207, que lo colocaban primero con el quinto reinicio, para
no poder resistirse al asedio en la vuelta 218 del corredor, Kurt Busch
(Dodge Charger # 2) quien a su turno comandó por 273 vueltas. Montoya quien
se desenvuelve bien en los pequeños óvalos, esperaba llegar a Martinsville,
Virginia, para probar nuevamente su suerte, soportado por un estupendo trabajo,
desplegado por el piloto y su equipo Earnhardt Ganassi Racing with Félix
Sabates, EGR.
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Por SANTIAGO BARRERA
Tras las dos primeras de tres rondas de entrenamientos con el nuevo Spoiler en el Charlotte Motor Speedway, CMS, los corredores estuvieron preparándose para lo que será el premio Coca Cola 600, que es una de las dos pruebas más extensas del calendario oficial de la Copa Sprint.
Y el piloto que más sobresalió en las dos primeras sesiones, fue el colombiano Juan Pablo Montoya (Chevrolet Impala # 42) del equipo Earnhardt Ganassi Racing with Félix Sabates, EGR.
El bogotano fue el más rápido en la tanda matutina y en la ronda de la tarde registró el segundo mejor tiempo. Notable sin duda su actuación, si se tiene en cuenta que apenas probaba el Spoiler por primera vez.
“El ‘test’ nos está ayudando a comprender mucho más acerca del comportamiento del vehículo y esto a la vez, lo estamos asumiendo como un entrenamiento normal para nosotros”, indicó el suramericano de 34 años.
En este trazado de una milla y media, el ex astro de Fórmula 1, detuvo los cronómetros en los 29,036 segundos y su velocidad promediada fue de 185,976 millas p/h (299,3 Km p/h). Además pudo hacer prevalecer sus estadísticas al término de las dos sesiones, (mañana y tarde) durante el martes, el primer día de ensayos.
“El nuevo alerón hace que el carro sea un poco más lento en medio del tráfico, pero más allá de eso, el vehículo no cambia en nada más. Usaremos la información que hemos recogido, especialmente para las carreras que vienen en Charlotte”, subrayó la estrella latina de NASCAR.
El Ford Fusion # 98 de Paul Menard, del equipo Richard Petty Motorsports, fue el auto más veloz en la sesión de la tarde del martes, pero no pudo superar el guarismo conseguido en horas de la mañana por el coche rojo # 42 de Montoya.
Al finalizar la tarde, Menard de 29 años, conseguía el mejor tiempo y registraba 29,140 segundos con una velocidad de 185,312. Montoya a su turno hacía el segundo mejor tiempo con 29,383 segundos con velocidad de 183,780, aunque sin superarse a si mismo el cafetero, en esa segunda sesión.
Sam Hornish Jr (Dodge Charger # 77), quien escoltaba a Montoya en la mañana, giraba en los 29,049 segundos a una velocidad de 185,893 millas p/h. y eso le servía para ser segundo en el tablero, uniendo las dos sesiones oficiales.
El tercero más rápido después de las dos rondas, fue David Reutimann (Toyota Camry #00), con un tiempo de 29,054 segundos y su velocidad de 185,861 millas p/h.
Reutimann al igual que Hornish Jr. y Montoya, lograron sobresalir en sus cronometrajes en horas de la mañana.
Sesión del martes en horario matutino- Top
10
1. 42 Juan Pablo Montoya Chevy 29.036 185.976
2. 77 Sam Hornish Jr Dodge 29.049 185.893
3. 00 David Reutimann Toyota 29.054 185.861
4. 83 Brian Vickers Toyota 29.060 185.822
5. 1 Jamie McMurray Chevy 29.089 185.637
6. *5B Mark Martin Chevy 29.164 185.160
7. 5 Mark Martin Chevy 29.174 185.096
8. 24 Jeff Gordon Chevy 29.179 185.065
9. 33 Clint Bowyer Chevy 29.213 184.849
10. 18 Kyle Busch Toyota 29.259 184.559
*Coche de reserva
Sesión del martes en horario vespertino- Top
10
1. 98 Paul Menard Ford 29.140 185.312
2. 42 Juan Pablo Montoya Chevy 29.383 183.780
3. 39 Ryan Newman Chevy 29.514 182.964
4. 1 Jamie McMurray Chevy 29.524 182.902
5. 48 Jimmie Johnson Chevy 29.538 182.815
6. 11 Denny Hamlin Toyota 29.543 182.784
7. 33 Clint Bowyer Chevy 29.545 182.772
8. *48B Jimmie Johnson Chevy 29.590 182.494
9. 5B Mark Martin Chevy 29.594 182.469
10. 31B Jeff Burton Chevy 29.598 182.445
*Coche de reserva
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Por DIANA BELLO/BOGOTA
El canal musical MTV Latino y el Banco Interamericano de Desarrollo, BID, han reconocido al piloto de la Copa Sprint de NASCAR, el colombiano Juan Pablo Montoya, por su labor caritativa con la ‘Fundación Fórmula Sonrisas’.
Montoya fue nominado en el premio “Chiuku” por la corresponsal de Noticias MTV, Ilana Sod en la ciudad de Miami, Florida. El reporte especial se emitirá por las pantallas del citado canal, el 19 de marzo, con varias repeticiones en las próximas dos semanas.
Como parte de la continua iniciativa de “MTV Agentes de Cambio”, MTV creó el premio “Chiuku” para reconocer a esos Agentes de Cambio, los cuales se han comprometido a mejorar sus comunidades y usar su influencia para catalizar el cambio positivo y difundir sus mensajes alrededor del mundo.
“Me sorprendí mucho cuando MTV Latin America me contactó para informarme sobre este reconocimiento. Connie y yo fundamos hace seis años ‘Fórmula Sonrisas’, con la esperanza de mejorar la calidad de vida de niños colombianos y satisface hoy ver cuánto ha crecido y lo que representa. Es impresionante el buen trabajo y los alcances de la fundación en nuestras comunidades”, dijo Montoya.
“Chiuku” es una criatura ficticia Amazona, que posee “poderes mágicos” conjurados por la tribu mística de Chiukotek. Este poder le da a Chiuku la capacidad de hablar el idioma universal de la música y así comunicarse con los humanos para invitarlos a convertirse en “Agentes de Cambio”.
Chiuku busca llegar a las personas más importantes e influyentes, quienes a cambio pueden difundir su mensaje positivo alrededor del mundo. Siguiendo el modelo de “Educación + Deportes = La Mejor Fórmula,” Formula Sonrisas utiliza un conjunto de deportes, educación física y la parte académica para desplegar sus tareas sociales.
Con proyectos en regiones ‘vulnerables’ de Colombia, como
lo son San Andrés, Cartagena Ibagué y Villavicencio, Formula Sonrisas busca
fortalecer valores como la honestidad, la tolerancia, el respeto, la solidaridad,
la responsabilidad, y la humildad para así llevar a los más chicos por un
camino positivo lejos de las drogas y la violencia.
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Por FERNANDO GONZALEZ
Juan Pablo Montoya (Chevrolet Impala # 42) igualó su mejor figuración en el Atlanta Motor Speedway, al finalizar tercero en la cuarta fecha de la Copa Sprint.
El corredor del equipo Earnhardt Ganassi Racing with Félix Sabates, desplegó un sobresaliente trabajo en pista aunque en el remate desfalleciera, en su intento por conseguir su segunda victoria en la primera división de NASCAR.
El cafetero comandó la prueba ‘Kobalt Tool 500’ entre las vueltas 172 y 175 con un auto muy sólido, con algunas buenas detenciones en la zona de pits y mantuvo la segunda colocación por un buen número de vueltas en esta competencia programada a 325 giros en el trazado de una milla y media. Con las 11 banderas de neutralización la prueba debió extenderse hasta 341 vueltas.
“Me sorprendió completamente la velocidad de Matt Kenseth en el último reinicio. Mi carro estuvo formidablemente bien y mi equipo hizo un muy buen trabajo” declaró Montoya de 34 años.
La tercera colocación del sudamericano en la pista del estado de Georgia, le permite descontar cinco puestos en la clasificación general, y queda ubicado en la tabla en la vigésima primera colocación.
Antes de ir a Bristol, el colombiano al igual que la mayoría
de los pilotos de la Copa Sprint disfrutarán de una semana de descanso,
antes de seguir luchando por uno de los 12 puestos disponibles en el Chase.
Juan Pablo Montoya y Jamie McMurray ponen a prueba su nueva amistad,
tras la carrera de Las Vegas. Foto
Todd Warshaw Getty for NASCAR.
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Por GERARDO GOMEZ
Juan Pablo Montoya (Chevrolet Impala # 42), registró serios problemas en su cuarta presentación en la pista de la ciudad de Las Vegas, lo que lo hace hundirse un poco más en la tabla general de la Copa Sprint.
En la tercera fecha cumplida en el estado de Nevada, arrancando desde el décimo lugar, el colombiano se pudo mantener entre los diez primeros durante las primeras 47 vueltas, pero cuando se mostró la segunda bandera amarilla, hizo su entrada a la zona de asistencias y regresaba a la pista en el puesto 14.
El suramericano batalló bastante para regresar al Top 10 y con una ágil detención en pits, tras la cuarta bandera de precaución, se volvía a ubicar en el décimo lugar detrás de su coequipero Jamie McMurray (Chevrolet Impala # 1), pero sin esperarlo, este hecho fue el que decidió la suerte del cafetero en su frustrado afán de recuperar el sendero perdido en el campeonato de la Copa Sprint.
Montoya estaba tomando ritmo en la vuelta 94, cuando los dos pilotos del equipo Earnhardt Ganassi Racing with Félix Sabates comenzaban a pegarse el uno con el otro, desde el mismo reinicio de carrera en la curva tres. Montoya se anticipaba y le ganaba la novena posición a McMurray.
El cafetero iba por el lado del muro y McMurray por la parte interna de la pista. El contacto resultaba inevitable en la curva 4, cuando el # 1 golpeaba lateralmente la carrocería del coche 42 de Montoya, desubicando el coche rojo de Target, lo que llevó al suramericano a perder el control, antes de inevitablemente chocar contra el muro.
A la vez el hombre de la 'pole position', el piloto local, Kurt Busch (Dodge Charger # 2), quien venía ubicado detrás de McMurray, también resultaba involucrado en el incidente.
El auto 42 quedó con graves daños, especialmente en la parte de atrás, y en el costado derecho e izquierdo, debiendo ir directamente a los garajes.
McMurray se dirigió a los pits, al igual que Busch. McMurray pudo mantenerse en la vuelta del líder gracias a que no tuvo daños sustanciales en su auto y a que los punteros también ingresaron a la zona de pits.
El mayor de los hermanos Busch también se vio muy afectado y tuvo una demorada parada en pits con daños en la parte frontal derecha, que le hicieron perder en ese momento tres vueltas ante al grupo puntero.
Montoya con la peor parte, se quedaba en los garajes en espera de que se reconstruyera su auto, perdiendo 17 vueltas. "Estoy seguro de que McMurray va a decir, Oh lo siento, yo no quería hacerlo", dijo molesto Montoya.
Con su regreso a pista en la vuelta 111, el carro 42 quedaba muy inestable y hacía que otras tres vueltas se sumaran en contra de la estrella latina.
McMurray segundos después del accidente presentaba disculpas a Montoya, y al propio Kurt Busch, por la radio comunicación, con un simple “lo siento", antes de terminar en el puesto 34, a siete vueltas del ganador. A su turno, Busch concluyó en el lugar 35, a ocho giros de Johnson.
En la tabla general, Montoya se deslizaba otras tres posiciones para quedarse esta semana con la casilla 26 con 248 puntos y a 258 unidades del líder, Kevin Harvick (Chevrolet Impala # 29). Una rotura de motor alejaba al colombiano de cumplir un buen trabajo en Fontana, California, una semana antes de visitar Las Vegas.
Los dos pilotos, hablaron sobre el incidente que les representó, en Las Vegas que los dos coches del Earnhardt Ganassi Racing with Félix Sabates, EGR, se arruinaran, especialmente el del corredor cafetero y por añadidura el del hombre de la pole, el conductor local, Kurt Busch (Dodge Charger # 2).
Montoya finalizaba la carrera en el puesto 37, lo que le generaba descender tres puestos más, hasta la casilla 26 y McMurray que concluía en la pista del estado de Nevada, en el puesto 34 se aloja en la tabla general de la Copa Sprint en el puesto 14, luego de caer 10 posiciones.
Montoya describe el incidente
“El (McMurray) se vino directo a mi ‘trasero’. También me llevó contra el muro en la curva 2. Yo no sé. El no se está haciendo ningún favor con eso. Estoy seguro de que (McMurray) va a salir diciendo ‘oh’, yo no tenía la intención de hacerlo”, indicó el colombiano.
“Simple y llanamente Jamie (McMurray) me chocó. Cada vez que estoy cerca de él, quiere bloquearme. Yo no se si esté bien decirlo, pero él solamente lo hizo (risa nerviosa), dijo Montoya.
“En el reinicio yo estaba al lado de él, y creo que estaba muy cerca de mi y la cosa es que nunca se movió (para corregir su curso). No rocé, ni le pegué al muro de puro milagro”, precisó.
“Luego en la curva tres, simple y llanamente me impactó. Estoy seguro que por la radio comunicación dijo...oh, yo no quería hacerlo”, exclamó el piloto latino.
“El (McMurray) sólo está tratando de demostrarle a la gente
que él puede conducir un carro de carreras, pero supongo que con todo esto,
no le está haciendo muchos favores al equipo”, recalcó.
“El (McMurray) trata de demostrarle a todo el mundo que es capaz de conducir
un coche de carreras, pero realmente nos arruinó la competencia. Esto no
nos ayuda mucho en nuestro objetivo de alcanzar de nuevo, el Chase. La semana
pasada tuvimos problemas por la rotura del motor y ahora nos ocurre esto.
Es doloroso… ”, subrayó.
Jamie McMurray dice su parte
Al ser entrevistado McMurray al final de la carrera, el periodista le pregunta que si le hubiera gustado que los comentarios de Montoya no hubieran sido tan severos contra él, por el choque.
“Bueno, si todos estamos realmente frustrados por el hecho. Hasta ahora no he escuchado nada acerca de lo que él (Montoya) esté pensando, pero de todos modos esto no me sorprende, viniendo de una persona que acaba de pasar por una situación tan desagradable como esta. Montoya y yo teníamos muy buenos carros para esta carrera de Las Vegas, pero desafortunadamente nos chocamos”, dijo McMurray de 33 años.
“Mi carro estaba un poco suelto y quedé muy cerca de él.
Montoya giró un poco antes de lo que yo me lo esperaba y con esto, perdí
aún más el control del carro. Yo tenía que controlar mi carro y desafortunadamente
lo impacté y en ese momento ya no pude hacer nada para evitarlo”, manifestó
el corredor del estado de Missouri.
No obstante McMurray negó que varios segundos antes del incidente, ya los
dos carros se hubieran puesto muy cerca el uno del otro y que ninguno hubiera
hecho nada. “Definitivamente no, eso no fue así”, dijo.
Los periodistas asentados en el centro de prensa de Las Vegas, también indagaron a McMurray sobre si en días pasados habían sostenido algún problema entre si, “debido a que Montoya había sido muy rudo con sus palabras”; y también sobre si, el nuevo piloto del EGR competía agresivamente contra el bogotano, como lo estaba manifestando el piloto del auto # 42.
No obstante McMurray sorprendió a muchos con su respuesta.
“Todos estamos realmente frustrados por lo que nos pasó en la pista y ustedes,
los de los medios de comunicación, no deberían prestarle tanta atención
a lo que dice Montoya... Es como cuándo usted le pregunta a alguien que
acaba de accidentarse, que... qué siente de eso? Típicamente la persona
no tiene cosas muy agradables que decir”, puntualizó McMurray.
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Por ALEJANDRA ESQUIVEL
El colombiano Juan Pablo Montoya tuvo grandes aciertos en su estrategia de carrera y también grandes contratiempos durante la segunda fecha de la Copa Sprint.
El cafetero vio como el motor de su Chevrolet Impala # 42 explotaba en la vuelta 141, cuando restaban 109 vueltas a la competencia realizada en Fontana, California.
El corredor bogotano ocasionaba la tercera neutralización de la prueba en el Auto Club Speedway, cuando justamente estaba cruzando la línea de salida/meta y marchaba en la décima quinta colocación, distanciado a 11,4 segundos del líder de carrera y se encontraba recuperándose de una penalización por exceder el límite de velocidad durante su paso por la zona de pits, en la segunda bandera de neutralización, y lo que lo relegaba hasta la vigésima novena casilla.
El piloto del Earnhardt Ganassi Racing with Félix Sabates, EGR, hasta el momento de su impasse había desplegado un espléndido trabajo sobre la pista de dos millas.
El ex Fórmula 1, arrancaba la carrera en la primera fila, al lado del hombre de la pole, Jaime McMurray (Chevrolet Impala # 1), lo que mantenía ilusionado al EGR.
Desde la misma activación de la prueba, Montoya observando la bandera verde, aceleraba a fondo hasta las 187 mph (300 km/h) para asumir el comando desde las primeras yardas de la pista, desplazando fulminantemente de la punta a McMurray.
El ritmo de Montoya era tan demoledor que llegaba a imprimirle en la vuelta 14 hasta 3,4 segundos, al segundo en contienda el piloto local, Jimmie Johnson (Chevrolet Impala # 48) y el suramericano iba a liderar la prueba hasta el giro 29, cuando el campeón defensor, quien partiera séptimo, rebasaba al coche rojo # 42. Posteriormente el auto 42 estuvo corriendo en el Top 5, hasta que fuera sancionado por sobrepasar el límite de velocidad en la zona de abastecimientos.
A la suerte de Montoya se sumaba la de Ryan Newman (Chevrolet Impala # 39), que igualmente rompía su motor mientras estaba en el grupo de punta, seis vueltas más tarde (147).
Con la explosión de su motor Chevrolet Impala, Montoya era clasificado al término de la competencia en el puesto 37, lo que le causaba que cayera desde la novena colocación hasta el puesto 23, con 192 puntos. Es decir descolgándose 14 posiciones.
“Estas son cosas que pasan todo el tiempo. El motor Chevy
es muy confiable y poderoso, pero estas son cosas que pasan. Trataremos
en la próxima carrera, en Las Vegas, de luchar por la victoria”, declaró
Montoya de 34 años.
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Por GERARDO GOMEZ
El colombiano Juan Pablo Montoya (Chevrolet Impala # 42), del equipo Earnhardt Ganassi Racing with Félix Sabates, finalizó en la décima colocación en las 500 Millas de Daytona, alcanzando su primer Top 10 del año en su esfuerzo por mantenerse en el tope de la tabla de la categoría reina de NASCAR.
La estrella de la Copa Sprint de NASCAR, estuvo muy cerca de la victoria y el segundo lugar fue su mejor figuración durante la extensa competición de más de seis horas.
El triunfo de su coequipero Jamie McMurray (Chevrolet Impala # 1), demuestra los progresos de este equipo, que es el resultado de la fusión de comienzos de 2009, del Dale Earnhardt Incorporated, DEI y el Chip Ganassi Racing with Félix Sabates.
“Ha sido un gran día para nuestro equipo, con la victoria de Jamie (McMurray), estamos muy satisfechos. McMurray y yo tuvimos muy buenos carros y muy buenas oportunidades de brillar. En lo que a mi respecta, quedé hundido en el fondo cuando trataba de ir al frente y perdí terreno frente a los punteros. Pero después de todo, es grandioso lo que hemos alcanzado. En el equipo necesitábamos de comienzos como estos”, dijo el bogotano de 34 años.
Respecto a los problemas en el asfaltado en el Daytona International Speedway, Montoya le restó importancia a las dos interrupciones de carrera.
“No fue la gran cosa. Así son las cosas. Los encargados de las reparaciones hicieron un buen trabajo, para que pudiéramos volver a pista y para la satisfacción de los aficionados que pudieron ver terminada esta carrera”, agregó Montoya.
“Este problema lo he vivido antes. La gente piensa que
esto sólo ha pasado aquí, pero en realidad ocurre en todas partes”, manifestó
el cafetero en referencia al incidente en Fórmula 1 de 2005, cuando ante
un problema surgido en el asfaltado del Gran Premio de los Estados Unidos,
en Indianápolis, apenas seis coches tomaban la partida de la competencia,
en medio de un escándalo internacional, que entre otras cosas obligaba a
los organizadores a la devolución del dinero de los boletos a más de 120
mil personas.
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Por ALEJANDRA ESQUIVEL
Chip Ganassi, el co-propietario del Earnhardt Ganassi Racing with Félix Sabates, EGR, indicó que se encuentra esperanzado en los resultados que arrojen sus dos pilotos en la temporada 2010 de la Copa Sprint.
Ganassi manifestó durante la cuarta y última jornada del ‘Media Tour de la Copa Sprint, que mantiene vivas sus expectativas en que sus corredores Juan Pablo Montoya y Jamie McMurray se clasifiquen al ‘Chase’ de la primera división de NASCAR.
“Aún no llegamos al punto en que estemos felices por lo
alcanzado en la temporada anterior, pero estamos trabajando para llegar
a estarlo muy pronto” expresó Ganassi.
“Hemos estado trabajando durante los meses de receso del campeonato y todos
en nuestro equipo estamos enfocados en que los dos carros accedan a la disputa
del título”, subrayó.
A su turno el cubano americano Félix Sabates, exteriorizó
su satisfacción por las evoluciones conseguidas por el EGR y anticipó que
la nueva temporada traería consigo a un equipo trabajando al 100% en función
de clasificarse al ‘Play Off’ de la categoría reina de NASCAR.
“Todos en el garaje enfocamos nuestros trabajos para conseguir ese valor
agregado que nos conduzca al éxito final” dijo Sabates.
“Vienen nuevos retos y desafíos económicos para todos los
que están tomando parte en la grilla, pero somos consientes de que será
una temporada formidable tanto para los fans como para los equipos y la
organización NASCAR”, conceptuó.
“Mantendremos nuestro liderazgo en el deporte teniendo como punta de lanza
a Juan Pablo Montoya y a Jamie McMurray, dos gladiadores en la pista. McMurray
regresa a nuestra familia después de algunos años, así como lo hiciera Juan
Pablo (Montoya) en 2006”, agregó Sabates.
El EGR sirvió de anfitrión para los periodistas de NASCAR a segunda hora de la mañana, durante la cuarta y última jornada del ‘NASCAR Sprint Cup Media Tour, Hosted by Charlotte Motorspeedway’, que se cumplió en el poblado de Concord, Carolina del Norte, donde se encuentra asentada la mayor parte de la prensa, de la crónica especializada de los ‘stock cars’.
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